Subcontratación, figura que genera empleo

La subcontratación (outsourcing o insourcing) es una figura que se utiliza en diversos países y que está reconocida por la Organización Internacional del Trabajo desde 1997.

En México inicialmente se utilizaba en actividades indirectas, como vigilancia, limpieza y mantenimiento, entre otras.

A través de los años, en México, Estados Unidos, Canadá y en otros países, la subcontratación o tercerización se ha extendido a actividades preponderantes o principales, y se realiza en un gran número de empresas, regularmente de la forma siguiente:

• Los trabajadores son contratados por una sociedad, que cuenta con capital y elementos propios para cumplir con sus obligaciones, pero que forma parte de un grupo empresarial, prestando a los trabajadores servicios para una o más empresas de dicho grupo. Esta forma de contratación se conoce como “insourcing”.

En ambos casos quien contrata a los trabajadores, en su carácter de patrón, les cubre su salario, sus prestaciones legales y extralegales, así como el pago de utilidades, y los el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Infonavit y el SAT, cubriendo las cuotas, aportaciones e impuestos que le corresponden al SAT, conforme a lo que establecen las leyes respectivas.

Al respecto, la Ley Federal del Trabajo establece que cuando estos patrones no cumplen con sus obligaciones la empresa o persona física que recibe los servicios es responsable solidaria respecto de las obligaciones laborales de los trabajadores de la empresa que presta los servicios o ejecuta obras.

Desde diciembre del 2012, el trabajo en régimen de subcontratación se define y se regula en los artículos 15-A, 15-B, 15-C y 15-D de la Ley Federal del Trabajo.

Aun y cuando en la ley laboral mexicana se encuentra debidamente regulada la subcontratación, existen algunas empresas que evaden sus responsabilidades, defraudando al fisco y a la seguridad social al no registrar a los trabajadores con los ingresos reales que estos perciben y en consecuencia, cubren impuestos en menor cantidad de lo que les correspondería así como cuotas y aportaciones mucho menores, que terminarán perjudicando también a los trabajadores, que verán reflejado cuando tramiten un crédito para vivienda ante el Infonavit, o pretendan obtener su pensión o retiro; malas prácticas que también provocan competencia desleal, respecto de los patrones que cubren en forma correcta sus obligaciones.

Conforme a la legislación vigente, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, el Instituto Mexicano del Seguro Social y el SAT, quienes tienen firmados convenios de colaboración, están en posibilidad de actuar en contra de quienes utilizan en forma fraudulenta la figura de la subcontratación. Por ello, seguramente pronto conoceremos algunas acciones concretas, que permitirán se inhiban estas malas prácticas que tanto afectan, al erario, a los organismos de seguridad social, a los trabajadores y a empresas que sufren de competencia desleal.

Las iniciativas que transitan en el Senado de la República y en la Cámara de Diputados deben considerar primero que se debe permitir el trabajo bajo el régimen de subcontratación tanto en actividades preponderantes o prioritarias, como accesorias, como ocurre en muchos países, ya que ello permitirá asegurar mayor competitividad en las empresas y en consecuencia, se puedan generar más y mejores empleos.

Por ello, existe coincidencia con lo expresado recientemente por el senador Ricardo Monreal que tanto el Senado de la República, como la Cámara de Diputados, antes de aprobar los dictámenes que contienen reformas a la Ley Federal del Trabajo en materia de subcontratación, se debe escuchar y tomar en cuenta a las partes involucradas, esto es a los sectores representativos de los trabajadores y de los patrones, a efecto de considerar de qué forma se puede mejorar la regulación de la figura de la subcontratación, evitando posiciones en los extremos dogmáticos que impidan adecuaciones necesarias a la legislación laboral, o que terminen prohibiendo y, peor, criminalizando, una práctica que genera competitividad y buenos empleos y que es común en muchos países.

Fuente: El Economista / Lorenzo Roel

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