Remesas en tiempos del COVID-19: hipótesis y efectos diferenciados por región

Durante el mes de junio, las remesas a los hogares en México ascendieron a cerca de 78,500 millones de pesos. Descontando el factor inflacionario y considerando la variación en el tipo de cambio, las remesas crecieron 23.8% en términos reales en comparación a 2019. Así, en lo que va del primer semestre de 2020, las remesas han acumulado 19,075 millones de dólares (mdd), 10.5% más de lo que se recibió en el mismo periodo del año anterior (17,255 mdd).

Pese a las difíciles condiciones económicas en Estados Unidos (EU), las remesas a México continúan creciendo.

EU es el país de origen de más de 95% de las remesas que llegan a México. Debido a la pandemia por COVID-19, al igual que muchos países en el mundo, durante el segundo trimestre de 2020 Estados Unidos presentó fuertes contracciones en su actividad económica y nivel de empleo.

De acuerdo con datos de la US Bureau of Labor Statistics, tanto el volumen de la población empleada total y de los hispanos presentó importantes caídas durante el mes de abril de 14.9% y 17.5%, respectivamente. En ese mes, la tasa de empleo a nivel nacional llegó hasta 14.7%, nivel que no se observó ni en la pasada recesión financiera global. Durante los meses de mayo y junio se han presentado recuperaciones en los niveles de empleo, aunque no sustanciales. El último dato disponible indica que en junio la tasa de desempleo se ubicó en 11.1%.

Pese a estas condiciones económicas adversas, las remesas a México han presentado un desempeño muy favorable durante los meses de abril y mayo de 2020, en comparación a muchos países de América Latina y el Caribe que reportaron importantes contracciones en este flujo (de hasta 40%).

En los países analizados de la región, durante el mes de junio todos tuvieron crecimientos en la recepción de las remesas en comparación al mismo mes de 2019. Destaca que República Dominicana recibió 25.7% más remesas, mientras que Guatemala y El Salvador tuvieron crecimientos de 9.2% y 9.8%, respectivamente.

Hechos e hipótesis

Es difícil estimar de forma aislada el impacto de la crisis por coronavirus en el flujo de remesas a México. Lo que los datos nos permiten es analizar el flujo de remesas por entidad federativa o región durante el segundo trimestre de 2020, y presumir que, de cierta forma, algunas entidades federativas o regiones tuvieron un mejor o peor comportamiento durante este periodo debido a la crisis por COVID-19 y a las acciones de confinamientos para mitigar los contagios.

Durante el segundo trimestre de 2020, 19 entidades federativas presentaron crecimientos en su flujo de remesas y 13 estados contracciones. Baja California tuvo un repunte de 36.9% en la recepción de remesas, mientras que otros estados con importantes crecimientos durante este periodo fueron: Sonora (+17.3%), Sinaloa (+16.7%), Chihuahua (+15.5%) y Jalisco (+14.6%). Los mayores decrementos se observaron en Tabasco (-29.6%), Yucatán (-19.9%) y Tlaxcala (-19.4%).

A partir de los datos analizados formulamos tres hipótesis respecto al flujo de remesas a México en tiempos del COVID-19, durante este segundo trimestre de 2020:

1) Muchos migrantes transfronterizos y commuters enviaron remesas a México, en vez de entregarlas directamente. Los estados de la región Noroccidente fueron los que presentaron los mayores incrementos en el flujo de este recurso durante el periodo. Es posibles que, debido a las limitaciones de movilidad transfronteriza, muchos migrantes transfronterizos y commuters (personas que regularmente viven en México y trabajan en Estados Unidos) decidieron hacer el envío del dinero por el sistema financiero en vez de entregarlo en persona en México como habitualmente lo hacían previo a la pandemia.

2) Las remesas de los migrantes de diásporas con más arraigo en EU casi no se vieron afectadas por la crisis por COVID-19. Los estados de la región Tradicional (Bajío-Occidente) tuvieron en general crecimientos en el flujo de remesas durante el periodo. Aquellos estados que tienen diásporas con más tiempo en Estados Unidos pudieron haber enfrentado en mejores condiciones la crisis por la pandemia que aquellos migrantes de estados de más reciente llegada. Este mayor arraigo puede estar relacionado con un mayor porcentaje de migrantes con ciudadanía y residencia permanente, más empleos formales y de mayor calidad, y mayores redes sociales (amigos y familiares) de apoyo y protección.

3) Las remesas de los migrantes de más reciente llegada y con menos redes sociales pudieron haber sido las más afectadas por la crisis por COVID-19. La mayoría de los estados en México que tuvieron contracciones en las remesas fueron de la región Centro y Sursureste. Gran parte de las diásporas de estas entidades en Estados Unidos se formaron en los últimos 30 años; mientras que en la región Tradicional y los estados fronterizos, tienen diásporas de más décadas. Esto también explicaría por qué las remesas a Guatemala y El Salvador fueron también de las más afectadas en este periodo, dado que un porcentaje importante de sus migrantes llegaron en los últimos 15 años a Estados Unidos

Fuente: BBVA Reseacrh / Juan José Li Ng

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