Prohibir la Subcontratación: ¿El tiro de gracia a la clase trabajadora mexicana?

Por Elias Micha

Es un momento extremadamente crítico para México. Además de la pandemia del coronavirus —que derrumbará todas las economías y generará millones de pérdidas de empleos— sufriremos afectaciones por la drástica caída de los precios del petróleo. Por desgracia, en el Senado de la República no se dictaminó la iniciativa de subcontratación que lograron acordar sindicatos, trabajadores, académicos, empresarios, asociaciones y el Ejecutivo Federal. Continúa la amenaza de que las Comisiones Unidas de Trabajo y Previsión Social y de Estudios Legislativos Segunda saquen adelante una iniciativa regresiva y criminalizadora en materia de tercerización, echando por la borda un proceso legislativo democrático, desalentando la inversión y poniendo en riesgo, en el instante más tormentoso del huracán laboral, millones de puestos de trabajo. Corremos grave riesgo de naufragar.

La Organización Internacional del Trabajo alertó que por obra de la crisis del COVID-19 podrían perderse más de 25 millones de empleos formales en el mundo. Además, Gerardina González Marroquín, directora de la oficina de la OIT para México y Cuba, expresó que nuestro país es especialmente vulnerable a causa de que su estructura laboral está determinada por la informalidad y por las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES). Estas últimas, si no recurren a la tercerización, no podrán pagar a sus empleados durante la cuarentena, cuando muchas actividades estén parcial o completamente suspendidas. Dado que no estamos suficientemente pertrechados contra los embates que se vienen, González Marroquín acentuó la necesidad de que nuestro gobierno tome medidas que impulsen la inversión, el crecimiento económico y la creación de empleos formales. Como TallentiaMX, insistió en la urgencia de renovar todo nuestro sistema de trabajo con el fin de proteger a la gente, sobre todo durante las contingencias.

Sin embargo, pese a las exhortaciones internacionales, ahora que los reflectores están muy lejos, hay sectores del Senado que buscarán dictaminar una reforma que fácticamente prohíbe y criminaliza la subcontratación. Es posible que los medios de comunicación no hagan mucho escándalo, pues todos estamos concentrados en sumar esfuerzos para hacerle frente al virus. Pero los más de 8 millones de mexicanos tercerizados, las MIPYMES que recurren al esquema de la subcontratación legal, los inversionistas y la economía mexicana sí sentirán —en caso de que eventualmente se apruebe— el impacto de una ley punitiva y retrógrada, que atenta contra las personas a las que se tendría que defender.

El proceso para fortalecer la subcontratación legal, responsable y profesional ha demorado más de un año. Solamente en 2020, hemos participado en dos parlamentos abiertos y en varias mesas de alto nivel en las que sindicatos, empresarios, académicos, asociaciones, representantes del gobierno y trabajadores logramos llegar a un acuerdo que beneficia a todas y todos. El Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, de la Unidad de Trabajo Digno, de la Unidad de Inteligencia Financiera, del IMSS, del Infonavit y de la Procuraduría Fiscal de la Federación, participó en todos los foros del Legislativo; su objetivo es contribuir a diseñar una estrategia que promueva el desarrollo económico y el mejoramiento social. Todos estos esfuerzos innovadores y plurales están por ser desmantelados.

Sería inaceptable que en el Senado se aprovechara con alevosía la crisis sanitaria para imponer agendas particulares, traicionar los acuerdos democráticos y, más que eso, exponer a la clase trabajadora mexicana, cuando se requieren medidas urgentes para protegerla. Además de que nos encontramos debilitados ante la crisis, pareciera que hay quienes actuarán para golpear a nuestra ya de por sí frágil economía.

Por este motivo, TallentiaMX hace un llamado para que los legisladores asuman con honestidad y de manera responsable el compromiso que, ahora más que nunca, tienen con el pueblo de México. Muchos de ellos han trabajado infatigablemente para garantizar que en materia de subcontratación tengamos una legislación óptima. Es imperioso que no desistan en este momento, que no doblen las manos, que hagan valer los compromisos a los que se llegó con toda la sociedad y que fortalezcan la subcontratación y el empleo digno. Lo contrario equivaldría a darle el tiro de gracia a la clase trabajadora de nuestro país.

Fuente: TallentiaMX / Elias Micha

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