Panorama económico de México ante la pandemia: Evolución y perspectivas

Por Karen Dávalos

El mundo está atravesando hoy en día una de las mayores pandemias en la historia. El coronavirus COVID-19 ha sobrepasado los 750 mil casos de personas infectadas y más de 36 mil defunciones a nivel mundial (con fecha de corte al 31 de marzo de 2020). De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), diversas estimaciones señalan que entre el 40% y el 70% de la población mundial podría verse afectada por la pandemia.

La crisis, que comenzó siendo sanitaria, se ha transmitido a los terrenos económico, financiero y laboral, provocando el paro total o parcial de la actividad económica debido a las medidas de distanciamiento social que se han promovido en todos los países. Las afectaciones han sido en dos sentidos, tanto en la oferta (menor dinamismo en la producción de bienes y servicios) como en la demanda (disminución del consumo e inversión). Nuestro país no escapa de esta dinámica.

I. El desarrollo del coronavirus en México

En México, el primer caso de COVID-19 confirmado por las autoridades sanitarias se presentó el pasado 28 de febrero y de inmediato se hicieron evidentes sus efectos sobre la economía mexicana. A la fecha en que se escribe este artículo, en el país hay 1,215 casos confirmados acumulados, 29 defunciones y 3,511 casos sospechosos.

Los expertos dividen en tres fases la propagación del coronavirus. En nuestro país, la fase 1, de importación de casos, contempló 25 días a partir del primer caso confirmado. La fase 2, de transmisión comunitaria, se anunció el 24 de marzo. Aunque todavía no se ha declarado la fase 3, el 30 de marzo el Consejo de Salubridad General declaró como emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor, a la epidemia de enfermedad generada por el virus SARS-CoV2 (COVID-19).

Fuente: Elaboración propia con datos de la Secretaría de Salud.

II. Evolución de la economía nacional

Un año antes del brote del coronavirus en China, la economía mundial presentó una marcada desaceleración en el último trimestre de 2018, tanto en las economías avanzadas como en las emergentes. En 2019 continuó la desaceleración económica global debido a las tensiones comerciales, a los riesgos geopolíticos y, para finales del año, por el brote de coronavirus COVID-19.

Producto Interno Bruto (PIB)

En México, el PIB de 2019 disminuyó 0.1% respecto al 2018. Sin embargo, no debe perderse de vista que, desde el primer trimestre del 2019 el PIB ha caído continuamente, sumando cuatro trimestres consecutivos en que no ha tenido un repunte. Por tanto, la economía mexicana ya estaba en recesión antes de la propagación del coronavirus en el país. Las actividades secundarias fueron las más afectadas, principalmente porque la actividad industrial mostró contracciones en la minería, la construcción y las manufacturas.

De acuerdo con los reportes trimestrales del Banco de México (Banxico), en el cuarto trimestre del 2019 se observó un menor dinamismo en el consumo y la inversión fija bruta continuó contrayéndose por la debilidad del gasto en maquinaria y equipo y de la inversión en construcción. También, las exportaciones manufactureras disminuyeron por segundo trimestre consecutivo, debido a la contracción de las exportaciones automotrices. Por último, se tuvo superávit en la balanza comercial no petrolera pero un déficit en la petrolera.

Fuente: Elaboración propia con datos del INEGI.

Empleo

La caída de la actividad económica se ha reflejado en la debilidad de la creación de empleo formal. Durante el 2019 se crearon 342,077 nuevos puestos de trabajo formales, cifra 48.2% menor a la registrada en 2018. Los datos más recientes de los puestos de trabajo registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) son de febrero de 2020, mes en que solamente se crearon 123,139 empleos formales, porcentaje 2.3% inferior a los empleos generados en el mismo mes del año anterior.

Fuente: Elaboración propia con datos del IMSS y de la STPS.

Inflación

El Banco de México, que es el banco central del país, establece la meta de inflación con una variación anual del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) de 3% y un intervalo de variabilidad de más/menos un punto porcentual.

Durante 2019 la inflación general anual mostró reducciones importantes, alcanzando hacia finales del tercer trimestre y durante el cuarto trimestre niveles en línea con la meta de inflación de 3%. La causa es la reducción de la inflación no subyacente debido a la menor variación anual en los precios de productos agropecuarios y de los energéticos. En cambio, la inflación subyacente mostró niveles superiores a la meta de Banxico.

Siguiendo las definiciones del INEGI, recordemos que el componente no subyacente de la inflación, se integra por los bienes (alimentos sin procesar, energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno) y servicios cuyos precios no responden directamente a las condiciones de mercado, sino que son altamente influenciados por condiciones externas (clima o regulaciones del gobierno).

El caso contrario es el componente subyacente de la inflación, que se integra por los bienes (alimentos procesados, bebidas, tabaco y otras mercancías) y servicios (vivienda, educación y otros servicios) cuyos precios responden principalmente a condiciones de mercado. Este componente refleja mejor las presiones de mediano plazo sobre los precios.

Fuente: Elaboración propia con datos del INEGI.

Petróleo

Por otro lado, la rápida propagación del COVID-19 ha afectado seriamente las perspectivas de crecimiento de la economía mundial y ha provocado el deterioro de las condiciones financieras mundiales. Además, se ha visto una reducción en los precios de las materias primas, en especial del petróleo.

A finales del 2018, en un contexto de menor dinamismo del crecimiento económico global, los precios del petróleo cayeron fuertemente como resultado de los altos niveles de producción de petróleo y de una menor demanda. El año siguiente, durante el último trimestre, los precios del petróleo aumentaron, pero su tendencia se revirtió debido al brote de coronavirus en China.

Por el lado de la demanda, el coronavirus hizo que se redujera la demanda mundial de petróleo, principalmente de China que es el principal importador de petróleo crudo. Por el lado de la oferta, la guerra de precios entre Rusia y Arabia Saudita donde ninguno logró un acuerdo para frenar su producción petrolera provocó que, en un entorno de alta oferta y baja demanda, los precios disminuyeran. Del 28 de febrero al 31 de marzo de 2020, el petróleo en México ha bajado su precio en 29 dólares, es decir, 72.9%.

Fuente: Elaboración propia con datos de PEMEX.

Tipo de cambio peso-dólar

Los mercados financieros son volátiles por naturaleza. Pero en particular, desde el cuarto trimestre de 2018, los mercados financieros han mostrado alta volatilidad, debido al entorno de menor dinamismo económico y menores precios de los energéticos.

Al igual que en otras economías emergentes, la moneda mexicana se ha depreciado de manera importante en las últimas semanas. En suma, el peso mostró una depreciación frente al dólar de 26% en los primeros tres meses de este año, y simplemente desde que comenzaron los contagios del COVID-19 en México, el peso se ha depreciado 19.8% frente al dólar.

Fuente: Elaboración propia con datos del Banco de México.

Por tanto, en un contexto donde la economía mundial está debilitada y donde la pandemia derivará en severas afectaciones sobre las actividades económicas en México, inevitablemente desembocará en un deterioro de las perspectivas sobre el crecimiento y la inflación para la economía nacional.

Las perspectivas de crecimiento negativo del PIB, aunada la disminución de los precios internacionales del petróleo, podrían implicar presiones a la baja para la inflación. Sin embargo, este indicador se podría ver contrarrestado por las presiones al alza sobre otros precios a raíz de la depreciación del tipo de cambio. Dichas circunstancias implican un riesgo tanto a la baja como al alza para la inflación.

Dado que el objetivo prioritario del Banco de México es mantener una inflación baja y estable, y en consecuencia procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional, el banco central hace uso de sus instrumentos de política monetaria para mantener la inflación dentro de la meta de 3% más/menos 1%. Su principal instrumento es la tasa de interés de referencia.

Fuente: Elaboración propia con datos del Banco de México.

Por ello, considerando los riesgos que implica la pandemia del COVID-19 para la inflación, la actividad económica y los mercados financieros, la Junta de Gobierno del Banco de México decidió adelantar su decisión de política monetaria el pasado 20 de marzo, reduciendo 50 puntos base el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día a un nivel de 6.5%.

Con una tasa de interés de referencia más baja, se busca estimular a la actividad económica mediante una reducción en el costo de financiamiento que otorgan los bancos a las empresas e individuos, generando así mayor dinero en circulación que incentiva el consumo.

Ante tal panorama, México ya está actuando. Además de las medidas de sana distancia ampliamente difundidas en la sociedad (escuelas, centros de trabajo, eventos masivos, etc.), comenzaron a tomarse acciones –dispersas, pero acciones– para enfrentar los estragos económicos que está dejando en el camino la propagación del coronavirus. Algunas de ellas son:

Acciones del sector gubernamental

Para enfrentar los efectos económicos de la pandemia, algunas dependencias del gobierno mexicano han implementado determinadas acciones:

* La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a través de Banxico, realizó dos permutas de valores gubernamentales para propiciar liquidez en el mercado de deuda local, en respuesta a la volatilidad presentada en los mercados financieros que ubicó al tipo de cambio por arriba de los 22 y 24 pesos por dólar, respectivamente.

* Banxico subastó 2,000 mdd en coberturas cambiarias para propiciar liquidez, descubrimiento de precios y un funcionamiento ordenado del mercado de cambios, que estaba presionado negativamente por la incertidumbre causada por la rápida propagación del coronavirus.

* La SHCP anunció la transferencia de apoyos adicionales por 4,000 mdp a SEDENA y por 500 mdp a SEMAR para hacer frente a la contingencia sanitaria. Los recursos son para que ambas dependencias implementen el Plan DNIII y el Plan Marina. Además, mediante el INSABI, a los estados se les adelantarán los recursos de abril-junio por 10,000 mdp.

* El SAT implementó mecanismos para agilizar la devolución en un plazo de tres días los saldos a favor de impuestos que resulten de la Declaración Anual 2019, con el fin de apoyar la economía de los contribuyentes ante la emergencia sanitaria.

* El Gobierno Federal anunció que invertirá 25,000 mdp para apoyar a PYMES afectadas. Los apoyos equivalen a un millón de créditos de 25 mil pesos cada uno, de los cuales 500 mil son para la economía informal y 500 mil para la formal. Los créditos serán a tres años, con tres meses de gracia, a la tasa de interés establecida por Banxico y con el respaldo de Nacional Financiera.

* El INFONAVIT congelará pagos de la mensualidad e intereses de créditos hipotecarios por tres meses, con posibilidad de suspenderlos hasta por 90 días más. El Instituto abrirá de forma universal el “seguro por desempleo” y en caso de paros técnicos en negocios y empresas, aplicará una reducción a cuotas hipotecarias.

* La CNBV emitió una recomendación a las instituciones bancarias para que se abstengan de acordar el pago de dividendos, recompras de acciones o cualquier otro mecanismo tendiente a compensar a los accionistas. La finalidad es destinar esos recursos al fortalecimiento de las instituciones bancarias ante posibles pérdidas.

Se espera que en breve el Gobierno Federal anuncie un programa de reactivación económica para enfrentar la crisis que ha causado la pandemia en nuestro país, lo que posiblemente suceda el domingo 5 de abril de 2020. Entre las medidas que se prevén está el aplazamiento de pagos de algunos servicios públicos como la electricidad y de créditos de vivienda, la suspensión temporal del buró de crédito y apoyos especiales a las MIPYMES.

Cabe mencionar que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha sugerido a los países afectados medidas de tipo fiscal, por ejemplo: diferir contribuciones de seguridad social; proporcionar beneficios fiscales a trabajadores de la salud; diferir el IVA, contribuciones de comercio exterior o impuestos especiales para productos importados; acelerar procesos de devolución del IVA; ampliar periodos de pago o presentación de declaraciones; entre otros.

Acciones de los Estados

Al momento, 14 gobiernos estatales han implementado programas de apoyos económicos (como el otorgamiento de créditos a micro, pequeñas y medianas empresas, así como créditos blandos) y/o facilidades fiscales que contemplan la exención o el diferimiento de impuestos locales (como el Impuesto Sobre la Nómina).

Acciones del sector privado

La Asociación de Bancos de México (ABM) que agrupa a 50 bancos comerciales, apoyará a los clientes que se vean imposibilitados para cumplir puntualmente con sus compromisos crediticios, mediante dos medidas principales (que varían de acuerdo a cada institución de crédito):  la primera, es el diferimiento parcial o total de pagos de capital y/o interés hasta por cuatro meses con posibilidad de extenderlo por dos meses adicionales; la segunda, en caso de créditos agropecuarios, las instituciones de crédito se adhieren al “Programa Permanente de Apoyo a las Zonas Afectadas por Desastres Naturales” del FIRA.

También, Grupo Carso, mediante la Fundación Carlos Slim, destinará 1,000 mdp a medidas de salud y educación a distancia para combatir los efectos de la pandemia en México.

Acciones del G20

Líderes mundiales del grupo que representa a los 20 países con las mayores economías del mundo (G20) y del cual forma parte México, anunciaron que, en conjunto, inyectarán más de 5 billones de dólares a la economía global, como parte de políticas fiscales, medidas económicas y esquemas de garantía para enfrentar los impactos sociales, económicos y financieros nocivos que ha dejado la pandemia.

El monto de los recursos equivale a casi cinco veces el PIB de México. Para comparar, el Congreso de Estados Unidos aprobó un paquete de estímulos económicos de 2 billones de dólares (el más grande en su historia), para apoyar a ciudadanos desempleados, a las industrias más afectadas, así como para la compra de equipo médico.

III. Perspectivas sanitarias, económicas y laborales

El 30 de marzo se anunció la declaración de emergencia sanitaria en nuestro país, que contempla la suspensión hasta el 30 de abril de actividades no esenciales en los sectores público, privado y social. Se pueden consultar las medidas de seguridad sanitaria y las actividades esenciales en la página oficial https://coronavirus.gob.mx/medidas-de-seguridad-sanitaria/

Asimismo, se sigue exhortando a la población a mantener las medidas básicas de sana distancia y de higiene, así como al resguardo domiciliario voluntario, pero de manera estricta a personas mayores de 60 años, mujeres embarazadas o personas que padezcan enfermedades crónicas.

En cuanto a las estimaciones económicas y laborales para este año, la OIT señala un aumento sustancial del desempleo y del subempleo como consecuencia de la pandemia. La Organización estima que el COVID-19 podría aumentar el desempleo entre 5.3 y 24.7 millones de personas. Cabe recordar que, la crisis financiera de 2008-2009 aumentó el desempleo en 22 millones de personas.

Proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) indican que esta recesión definitivamente es más profunda que la del 2008-2009, pues provocaría una contracción del PIB de América Latina en un 1.8%, provocando un aumento de 10% en el desempleo de la región. Incluso el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha expresado que la presión sobre el sistema bancario está acentuándose, por lo que espera un choque para el sector financiero global similar en magnitud a la crisis del 2008-2009.

En el caso de México, analistas consultados por el Banco de México prevén una contracción de 3.99% para la economía del país en este año. Por su parte, la SHCP pronostica en el peor de los casos, una contracción del PIB de 3.9%. Sin embargo, otras estimaciones apuntan a una contracción de hasta 5.7% del PIB y a la pérdida de hasta 900 mil trabajos, pero la OIT contempla la pérdida de hasta 7.4 millones de empleos.

Considerando todo lo anteriormente expuesto, se puede concluir que el entorno económico de México está y seguirá marcado por la incertidumbre que influye de manera adversa sobre el consumo y la inversión, y adicionalmente, se acentúa por factores internos y externos que inciden en que la actividad económica del país mantenga su curso a la baja. De acuerdo con los reportes del Banco de México, estos factores son: la desaceleración de la economía global (incluyendo los efectos nocivos de la pandemia), la prolongación de las tensiones comerciales y el menor dinamismo del comercio internacional, las volatilidades en los mercados financieros, el deterioro en la calificación de la deuda de Pemex o en la deuda soberana, así como un gasto público menor al previsto.

Ante tal panorama, es prioritario incrementar la confianza en el país y atender los obstáculos que le han impedido a la economía crecer. Es inevitable deslindarse de los choques externos, pero sí pueden reforzarse los factores internos a través de políticas económicas coordinadas.

*Karen Dávalos es Licenciada en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y analista económica en TallentiaMX. karen.davalos@tallentiamx.com

Fuentes:

1. Banco de México. Informes Trimestrales 2018 y 2019.
2. Banco de México. Tasas de interés en el mercado de dinero. Consultado en: https:// bit.ly/3aHWtzp
3. Banco de México. Tipos de cambio diarios. Consultado en: https://bit.ly/349Qxg4
4. Gobierno de México. Comunicados de la Secretaría de Salud. Consultado en: https:// bit.ly/2X8hY8W
5. IMSS. Comunicados. Consultado en: https://bit.ly/346mDcK
6. INEGI. Índices de Precios al Consumidor. Consultado en: https://bit.ly/3aJxsEi
7. INEGI. Producto Interno Bruto trimestral por actividad económica. Consultado en: https://bit.ly/2R4WENy
8. OIT. El COVID-19 y el mundo del trabajo: Repercusiones y respuestas.
9. PEMEX. Precios mezcla mexicana de exportación. Consultado en: https://bit.ly/2RbQOKu

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