Outsourcing: ¿menos empleos?

Se presentó en el Senado, de manera sorpresiva, una iniciativa sobre outsourcing (subcontratación general) mediante la cual criminaliza dicha práctica con el argumento de que los empresarios evaden el cumplimiento de la seguridad social de aquellos trabajadores que están bajo este esquema.

Esta reforma tipifica como delito el outsourcing, cuando en la actualidad la Ley Federal del Trabajo permite esta modalidad, planteando sanciones a aquellos empresarios que incurran en irregularidades.

Quien presentó la iniciativa se equivoca porque en vez de utilizar un enfoque no punitivo, que introduzca los incentivos correctos para minimizar esta mala práctica, prefiere matar de raíz una modalidad importante de creación de empleos.

La Coparmex externó su desacuerdo con que el outsourcing se califique como delito, porque seguramente tendrá un impacto en el empleo y en la producción, afectando a la economía. Asimismo, varias firmas laborales opinaron que es necesario determinar el alcance de la iniciativa por la línea delgada que existe entre aquellas empresas que hacen correcta la subcontratación y aquellas que no lo hacen.

Con esta iniciativa se están cancelando a las empresas opciones de contratación en los mercados laborales. Esto evitará contar con posibilidades de mayor flexibilidad para contratar empleados no permanentes de acuerdo con el ciclo económico.

Al igual que en el caso de facturación falsa que se equipara con delito de la delincuencia organizada, esta iniciativa representaría un costo adicional para la productividad y eficiencia de las empresas. Estas dos medidas seguramente impulsarán una serie de amparos laborales que significan costos adicionales a las empresas por ser recursos improductivos que podrían destinarse a alcanzar una mayor eficiencia en las empresas.

Finalmente, la iniciativa resulta un inconveniente para la próxima aprobación del T-MEC. Recuérdese que el capítulo laboral fue uno de los temas más complicados en la negociación, sobre todo con el partido demócrata. Después de haber logrado este difícil acuerdo, la modificación de la ley laboral en estos términos pone en alto riesgo la aprobación del T-MEC en un punto crucial donde parecería que estamos cerca de su conclusión.

Fuente: El Economista

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