Oportunidades para después de la crisis del COVID-19

En los próximos meses, todas las empresas del mundo tendrán que pensar y funcionar como startups: es decir, tendrán una presión bestial para innovar mientras lidian con tensiones financieras brutales. Nada a lo que no estemos habituadas las startups.

La crisis del COVID-19 nos está dejando tocados en lo personal y lo profesional a todos, pero tenemos que concentrarnos en pensar que es temporal y que bien pronto estaremos saliendo de ella. Y tendremos nuevas oportunidades.

Como emprendedores, hemos pasado otras crisis (la del 2001, la del 2008), y saldremos de ésta y reforzados.

Ahora, lo que no podemos hacer es entrar en pánico porque la salida de esta crisis no depende de nosotros.

Lo que podemos hacer inmediatamente como empresarios y emprendedores es reducir gastos fijos al mínimo, concentrarnos en resistir los próximos meses, solicitar los créditos a los que podamos acceder y agudizar el ingenio creando productos y servicios con los que podamos facturar cuando acabe el estado de contingencia. Sobre todo, tener mucha comunicación con nuestros equipos.

¿Cuál está siendo el impacto de la crisis en las empresas que nos rodean? Claramente vemos ganadoras, perdedoras e intermedias que podrían ir bien o mal según respondan en la crisis.

Está claro que las empresas ganadoras son las que se han encontrado por casualidad en el lado derecho de la historia. La estrategia normal de estas empresas es invertir agresivamente en oportunidades y crecimiento. Son por ejemplo las empresas de: la industria alimentación, los marketplaces de comercio electrónico, la industria farmacéutica, la logística/transporte, el sector de las videoconferencias, el streaming de entretenimiento, las plataformas de películas online, los servicios de ayuda a mayores, impresión 3D aplicado a temas de salud.

Las empresas perdedoras necesitarán un gran esfuerzo para salir de la crisis. Lo normal en estas empresas será reducir costes y riesgos y estar listas para regresar cuando las condiciones mejoren. Entre las más afectadas son: líneas aéreas, trenes y cruceros, la banca de inversión, venta minorista, los deportes profesionales y entretenimiento, el turismo en general, etcétera.

Y después están empresas intermedias. Éstas lucharán por sobrevivir, pero las que triunfen será porque habrán adaptado sus modelos de negocio para aprovechar las oportunidades nuevas y emergentes.

Por ejemplo, los bancos estos días se están mostrando como son: hay bancos que facilitan toda la ayuda posible a sus clientes y éstos saldrán reforzados de la crisis y hay bancos que están aprovechando esta crisis y se aprovechan de sus clientes, quienes lo pagarán y les irá mal después de la crisis.

Otro ejemplo: el cuidado de la salud y gimnasios, aprenderán a combinar la prestación de servicios presenciales con la online que tenían poco desarrollada. Temas como la educación, donde la mayoría de escuelas y universidades han cerrado sus puertas, pero tienen una oportunidad de oro para ampliar su escalabilidad gracias al negocio online. Los universitarios están estudiando online y se están acostumbrando a ello.

Muchas oportunidades de negocio en el futuro

Hay tres oportunidades empresariales después de la crisis:

Compra de empresas competidoras. Esta crisis hará que algunos de nuestros competidores no aguanten el tirón y tengan que cerrar o venderse. Es el momento de sentarse a negociar con ellos y quizás llegar a un acuerdo de compra o de fusión.

La competencia que cierre dejará a clientes que busquen nuevos proveedores. Si no llegamos a un acuerdo con la competencia y finalmente cierran, quizás sea el momento de visitar a esos clientes que se quedan sin proveedor. Todo se puede negociar.

Talento. Seguramente hay mucho talento que, por el cierre de actividad de sus empresas, busquen nuevas oportunidades laborales. Es el momento de poder conseguir contratar a personas con talento para nuestras organizaciones.

Oportunidades también en el cambio cultural de las empresas

Mejorará la conciliación y la flexibilidad de horarios. Los que podemos hacer trabajo a distancia, nos estamos acostumbrando a ello.

Muchas empresas verán que se puede trabajar a distancia, incluso con mayor productividad, teniendo esa flexibilidad. Los equipos serán más felices porque su trabajo se adaptará más a sus vidas y a su familia.

Fuente: Mujeres Consejeras / Elena Gómez del Pozuelo

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