Nenis: las redes de empleo que van más allá de los memes virales

Basta ir un sábado o domingo, alrededor de las 2:00 pm en metro Chabacano, ya sea debajo del reloj de cualquier dirección o en los pasillos que llevan hacia los andenes, para encontrar una pasarela de artículos inimaginables. Desde la ropa más a la moda, hasta unos lentes de sol que fácilmente podrían ser una edición limitada.

Y junto a estos productos, se encuentran las recientemente denominadas “nenis”, quienes son mujeres que se dedican a vender ropa, accesorios o cualquier otro tipo de productos -nuevos o de segunda mano- en bazares de internet.

Sin embargo, aunque este sector se ha dedicado durante años a crear sus propios micronegocios, hasta apenas hace unas semanas, comenzaron a ponerse en el ojo público, pues usuarios de redes sociales comenzaron a utilizar el término “nenis” como una burla para referirse a las formas amables en que estas mujeres se dirigen a quienes les compran.

“Tribu urbana: “las nenis”. Definición: ser que vende por redes sociales y a todas sus clientes les comenta con las palabras “bella, hermosa, linda, nena” y similares. Usan como método de venta el: “ya voy a cerrar pedido”, “urge tu depósito” o “es la última que me queda, neni”, replicaron varios usuarios en twitter mofándose de las mujeres que realizan este tipo de negocios.

No obstante, la respuesta por parte de la comunidad tuitera no tardó en aparecer y comenzó un debate -dirigido en su mayoría- hacia la reivindicación de las mujeres que han decidido optar por formas alternativas de emplearse.

 

Quiénes están detrás de las pantallas

Tania Domínguez vende ropa y accesorios en su bazar Molly Molly (_moooooolly) y relata para Infobae México que hace seis años -cuando estudiaba la preparatoria- comenzó a comprar este tipo de ropa porque su situación económica no le permitía consumir en tiendas más caras.

Recuerda que al momento de iniciar sus estudios universitarios, fue cuando decidió empezar con su propia tienda de ropa en línea y que este negocio, no solo le dio libertad de tiempo para poder continuar sus estudios, sino que también ha sido una actividad que le gusta realizar.

“Todas esas nenis están trabajando y, a pesar de la pandemia, se mueven. Incluso para buscar cosas internacionales, tienen entregas accesibles en cualquier parte de la ciudad o del estado, porque es algo que ya se expandió demasiado y pues si alguien lo ve como despectivo, pues es como el clasismo que hay en el país […]y yo no tengo problema con ser una neni porque eso me pagó la carrera a final de cuentas”, externó Tania.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), hasta diciembre se reportó una disminución de 426 mil personas de la población económicamente activa, pues se pasó de 55.4 a 54.9 millones. Además, los trabajadores por cuenta propia decrecieron en 217 mil, pero se observó un incremento en el volumen de los empleados subordinados.

También, de la población no económicamente activa según sexo, los hombres se ubicaron en 12.3 millones (26.8%) y las mujeres en 30.2 millones, lo que representa el 58.6% de la población total.

En este sentido, Fabiola Ojeda es otra joven que cuenta con su propio bazar, sin embargo, ella comenzó dentro de este negocio cuando la pandemia por la COVID-19 ya estaba en el país. La joven recuerda que ella abrió el 15 de marzo de 2020, porque quería tener una fuente de ingresos y apoyar con el tratamiento de su mascota, la cual se encontraba enferma.

La estudiante puntualizó que, durante el periodo de contingencia sanitaria prefirió establecer los envíos para evitar que cualquiera de las dos partes se expusiera a la enfermedad y a la inseguridad que conlleva para las mujeres el transitar por las calles de la Ciudad de México.

“Realmente creo que siempre está el riesgo de que te hagan algo y más siendo mujer en el metro, pero a mí me acompañan mis papás, entonces pues sola no voy, pero siempre está ese riesgo de que nos hagan algo”, dijo la entrevistada.

 

Reivindicación y redes de apoyo

Ante la situación de violencia a la que se enfrentan las mujeres que viven en la Ciudad y el Estado de México, aquellas que se dedican a vender o entregar en diversos puntos de estas entidades, han implementado sus propias formas de cuidarse unas a otras.

En este sentido, Scarlet Badillo, quien estudia Trabajo Social en la UNAM y -también cuenta con su bazar- creó “Directorio confiable”, iniciativa que funge como una base de datos sobre estas tiendas en línea y tiene como objetivo recopilar y verificar que, quienes están detrás de estos negocios, no son perfiles falsos o fraudulentos.

“Surge tras el aumento de estafas en internet, desde mi comienzo hasta mediados de 2020, un día platicando con mi querida amiga Cristina Díaz, me di cuenta que esa idea en el aire de poder ayudar a aquellos que también emprendieron como yo desde cero, quizás sin saber que hacer, tanto crecer, como entender el funcionamiento de esta plataforma, podía implementarla yo. Pensaba fomentar algún proyecto en el que se generara confianza entre vendedores y consumidores y con el tiempo forjar una nueva identidad con una competencia orgánica y bonita”, dijo.

La joven rememoró cuando hizo el llamado a bazares y páginas que quisieran formar parte de este proyecto. De acuerdo con Scarlet, cada uno de los interesados pasó por varios filtros y proporcionaron algunos datos personales, para corroborar que sus sitios web eran reales.

“Cualquier bazar o página es bienvenido siempre y cuando se comprometa al fin del directorio, que es meramente ser una comunidad confiable. Dentro de él, la dinámica se vuelve más de transmitir nuestras experiencias”, ahondó.

Respecto al uso despectivo de la palabra “neni”, tanto Tania, como Fabiola y Scarlet, concordaron en que para ellas era un término chusco, porque efectivamente, al momento de tener que tratar con los clientes, consideran que es mejor dar una atención más cálida y humana. Además, destacaron que los malos posicionamientos, no borraban el hecho de que este trabajo sea digno y haya sido un factor importante para poder mantener sus estudios o apoyar económicamente en lo que les fuera surgiendo.

“Soy fiel creyente que es imposible controlar a una mayoría ignorante y egoísta, lo mejor que podemos hacer en estos casos es demostrar que nuestra identidad está bien forjada y aquello que violentan no tiene nada que ver con nosotros[…] no importa cómo nos digan, mientras nosotras sepamos quienes somos en realidad”, concluyó Scarlet.

Fuente: Infobae / Zurisaddai González

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