La subcontratación en México

En los últimos meses, el debate respecto a la figura de la subcontratación ha estado presente en nuestro país, particularmente en ambas cámaras del Congreso de la unión. Tan pronto fue publicada la última gran reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT), en mayo del año pasado, legisladores de diversos partidos comenzaron a presentar iniciativas para modificar la ley, poniendo especial atención en la figura de la subcontratación.

En nuestra legislación, el trabajo en régimen de subcontratación se remonta al año 2012; en aquel momento, como resultado del trabajo legislativo, fueron adicionados cuatro artículos a la LFT. Desde entonces, la ley expresamente permite que un patrón pueda ejecutar o prestar servicios con sus trabajadores a favor de otro patrón, denominado el contratante, siempre y cuando no abarque la totalidad de las actividades y no comprenda tareas que sean iguales o similares a las que realizan los trabajadores al servicio del contratante. La subcontratación, para ser válida, deberá justificarse además por su carácter especializado.

Las empresas que requieran subcontratar están obligadas a cerciorarse que la contratista cuente con los elementos propios y suficientes para cumplir con las obligaciones que deriven de las relaciones con sus trabajadores. Adicionalmente la empresa contratante deberá cerciorarse permanentemente que la empresa contratista, cumpla con las disposiciones aplicables en materia de seguridad, salud y medio ambiente en el trabajo, respecto de los trabajadores subcontratados.

La normativa del trabajo prohíbe la subcontratación cuando se transfieran de manera deliberada trabajadores de la contratante a la subcontratista con el fin de disminuir derechos laborales. De esta manera la ley no solo reglamenta la figura, sino que además especifica formas de subcontratación no permitidas.

El Gobierno federal anunció, ya hace tiempo, ir contra de toda forma de subcontratación ilegal, de hecho, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) en conjunto con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) emprendieron acciones en dicho sentido. La propia titular de la STPS, quien formó parte de la comisión del trabajo en la legislatura en que fue aprobada la normativa vigente, comentó en febrero de este año, durante el parlamento abierto en materia de subcontratación, que no eran necesarios cambios en la ley para poder ir contra toda forma de subcontratación ilegal, indicando que lo que faltó en administraciones anteriores, fue la voluntad política de hacerlo.

Algo sucedió entre entonces y ahora pues recientemente, a pregunta expresa, durante una de las conferencias vespertinas, la Secretaria del Trabajo comentó que, a pesar de la estrategia emprendida desde el gobierno para atacar la subcontratación, los abusos persistían y por ello era necesario un cambio para no seguir permitiendo que empresas eludan sus responsabilidades en perjuicio de los trabajadores. Para la autoridad del trabajo una de las problemáticas de la subcontratación es el subregistro ante el IMSS.

En el Congreso existen ya diversas iniciativas, destacando las de los presidentes de las comisiones del trabajo de cada una de las cámaras, en ambos casos por tratarse de prominentes figuras, son a las que se les ha dado mayor atención. La iniciativa de la fracción parlamentaria del Partido del Trabajo ha tenido notoriedad por buscar prohibir toda forma de subcontratación. El resto de las iniciativas en su gran mayoría buscan reglamentar, pero no desaparecer la figura. Por su parte el Presidente de la República ha ya anunciado la presentación de una iniciativa de ley en materia de subcontratación.

Es importante reconocer que la subcontratación en nuestro país lejos de ser una figura dañina ha significado la creación de miles de empleos formales. Se estima que cerca de 4 millones y medio de trabajadores se encuentran en un esquema de subcontratación. Nunca la subcontratación debe de significar perdida de protección a los derechos de los trabajadores, pero sí de brindar flexibilidad en el mercado laboral, sin menoscabar derechos.

Los patrones se enfrentan constantemente al desafío de sobrevivir en un entorno global competitivo por lo que contar con esquemas legales de subcontratación permiten poner a nuestro país en mejores condiciones para enfrentar los diversos desafíos del mercado.

Mantener la reglamentación de la subcontratación si, eliminarla no.

Fuente: Reforma / Álvaro García Parga

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