La reforma laboral: equilibrio entre Estados Unidos y México para la ratificación del T-MEC

Por Vanessa Hernández

Ante la negociación del Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), instrumento que sustituirá al TLCAN, la necesidad internacional de proteger los derechos laborales llevó a que México se mostrara de acuerdo con el compromiso de mejorar las condiciones de los trabajadores mexicanos y así cumplir con los estándares laborales que exige el T-MEC, concretándose por tanto una reforma laboral.

Es importante recordar que México fue el primer país en reconocer los derechos de los trabajadores a nivel constitucional, incorporándolos en nuestra Carta Magna en 1917, por ello en esta ocasión no se dudó en hacer modificaciones a Ley Federal del Trabajo y así continuar con el compromiso de mejorar las condiciones para los trabajadores mexicanos.

La reforma laboral que modifica dicha ley, significa un paso indispensable para garantizar el derecho al trabajo digno, conforme al mandato del Artículo Primero de la Constitución mexicana, que hace vigentes para nuestro país las normas de los tratados internacionales de derechos económicos, sociales, culturales y ambientales y acorde al Capítulo 23 del T-MEC relativo a las obligaciones laborales que deben cumplir los Estados parte, en donde se incluyó un Anexo A específico para México, en términos del cual el gobierno mexicano asumió diversas obligaciones en materia colectiva de trabajo.

Con la entrada en vigor de la reforma laboral, el primero de mayo de este año, -que por un lado es en beneficio y protección de los trabajadores mexicanos, y por otro es de importancia internacional- el presidente Andrés Manuel López Obrador celebró su aprobación debido a que se cumplirían con las preocupaciones que tenía el Congreso estadounidense para poder ratificar el T-MEC.

El representante comercial de EE.UU., Robert Lighthizer, felicitó al presidente de México y al Congreso por la reforma, haciendo énfasis en que es una modificación que cualquier líder sindical en EE.UU. y México han buscado. La pronta aceptación de la reforma a Ley Federal del Trabajo por parte de autoridades estadounidenses significaba el acertado cumplimiento de las exigencias en el tema de derechos laborales.

Con una reforma laboral satisfactoria para las partes, el 19 de junio de este año fue aprobado el T-MEC en la Cámara de Senadores en México, lo cual intensifica el compromiso por tener un instrumento comercial tripartita que beneficia económica, social y políticamente. Ante esto, México se afirma como un país de acuerdos, capaz de cumplir pactos y compromisos. Hasta el momento EE.UU. se encuentra satisfecho, pues la importancia de que el gobierno mexicano cumpla con lo estipulado en sus leyes es indispensable para llegar a la pronta ratificación del T-MEC.

Así que, en cuanto a llevar a cabo la ya mencionada reforma laboral, Richard Neal, presidente del Comité de Medios y Arbitrios (W&M) de la Cámara de Representantes de EE.UU., ha tenido la tarea minuciosa de confirmar que su implementación sea compromiso principal por parte del gobierno mexicano. A ello se debió su visita a México el pasado 8 de octubre para reunirse con el presidente Andrés Manuel López Obrador. Seis días después, Neal recibió una carta por parte del presidente de México, quien dio cuenta de su anuencia para la asignación por parte del Poder Legislativo de un presupuesto suficiente para la implementación de la reforma laboral.

Ante la actual coyuntura internacional, México mantiene un posicionamiento optimista para la ratificación del T-MEC. Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., mencionaba que los acontecimientos que se están suscitando en su país (específicamente el impeachment a Donald Trump), no afectarán en la decisión de ratificar el tratado.

Según señalamientos de la congresista Nancy Pelosi, aunque el T-MEC no ha sido firmado todavía por EE.UU., el seguimiento de México a las exigencias estadounidenses en materia de derechos laborales ha encaminado hacia su ratificación en la Cámara de Representantes antes de que termine el año. De la misma manera, el vicepresidente de los EE.UU. Mike Pence se pronunció a favor de la ratificación pues era necesario priorizar los intereses de los trabajadores con un acuerdo comercial que servirá como base para futuros convenios económicos.

Sin duda alguna, la reforma laboral cumplió con las exigencias del gobierno de EE.UU. México asumió la responsabilidad de reformar la Ley Federal del Trabajo y reguló particularmente en favor de la democracia sindical y de la justicia laboral. Por ello, temporalmente no hay nuevas modificaciones que deban hacerse en materia laboral mexicana. Los requerimientos estipulados en el Capítulo 23, Anexo A del T-MEC quedaron cubiertos con las leyes vigentes y tanto la Cámara de Representantes estadounidense como el Ejecutivo Federal mexicano se concentran ahora en su implementación. EE.UU. busca ratificar con prontitud el T.MEC y México se esfuerza por mejorar las condiciones de los trabajadores mexicanos.

Vanessa Hernández es licenciada en Ciencia Política por la UAM y analista política de TallentiaMX, vanessa.hernandez@tallentiamx.com

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