La inactividad y su afectación al mercado laboral

Por Vanessa Hernández

El último análisis de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) revela que la pandemia provocó y seguirá provocando un inmenso daño en el mundo laboral. El Observatorio de la OIT: La COVID‑19 y el mundo del trabajo. Sexta edición señala que para el término del tercer trimestre a nivel mundial se prevé una disminución de la cantidad de horas de trabajo del 12.1%, lo que equivaldría a perder 345 millones de empleos a tiempo completo. Recordemos que a esta cifra habría que sumarle la pérdida de 160 millones de empleos equivalentes a horas de trabajo perdidas del primer trimestre y los 495 millones de empleos del segundo trimestre.

No hay duda que las cifras que detalla la OIT son alarmantes, por ello además de estimar las horas perdidas con su equivalencia en empleos destruidos por la pandemia, el organismo intenta ser lo más preciso mostrando además un nuevo elemento que tanto para el mundo como para México es devastador: la inactividad.

La inactividad laboral es definida por la OIT como aquella condición en la que la población de un país no tiene un empleo y no está disponible para trabajar.

El aumento de la población inactiva es uno de los principales factores que complicará la recuperación del mercado laboral y según el organismo, la inactividad es más dañina para la economía de los países que el desempleo, debido a que repercute directamente en la caída de los ingresos laborales. La pérdida de los salarios de los trabajadores se puede deber al despido, a la reducción de jornadas y/o a la suspensión temporal. En la sexta edición del Observatorio se destaca que, en el caso de México el factor determinante de este comportamiento ha sido la inactividad.

Cabe mencionar que la población inactiva en nuestro país es llamada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) como población no económicamente activa (PNEA), sin embargo, la OIT no es precisa respecto a determinar si se trata de la población inactiva que no busca trabajo, pero aceptarían uno si se los ofrecieran o si se trata de aquellas personas que no están disponibles para trabajar y no lo desean, lo que no permite determinar con precisión se trata de la PNEA disponible o la PNEA no disponible.

Según los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de julio a agosto hubo un aumento de 829 mil personas de la PNEA no disponible, por lo que para el octavo mes se registró un total de 32.6 millones de personas inactivas laboralmente que no están disponibles y no deseaban encontrar un empleo. Según la OIT, la economía mexicana ha sido la tercera más afectada del mundo por el grado de personas inactivas, superada sólo por Francia y Portugal.

Además, la OIT advierte que el grado de inactividad que contribuye a la reducción del valor agregado del empleo en México es de 97.8% y al igual que en casi todos los países es mayor esta condición que la disminución del empleo, salvo en Canadá y Estados Unidos. Por otro lado, la repercusión del aumento de la inactividad recae en el ámbito de las políticas públicas para todos los países, porque se requiere un mayor esfuerzo para reincorporar a aquellas personas al mercado laboral.

En el análisis de la OIT se alerta que en crisis anteriores los altos índices de inactividad dificultan la recuperación de empleo, debido a que es menos difícil volver a emplear a las personas que han perdido su empleo que aquellas que quieren ser ‘activas’ dentro del mercado laboral. Además, se advierte que los jóvenes y personas con mayor edad son grupos de la población en riesgo de quedarse en situación inactiva.

Fuente: Organización Internacional del Trabajo (OIT). El Observatorio de la OIT: La COVID‑19 y el mundo del trabajo. Sexta edición.

*Vanessa Hernández es licenciada en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y analista política de TallentiaMX, vanessa.hernandez@tallentiamx.com

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