El Presidente volvió a engañar a los empresarios

El Presidente engañó de nueva cuenta a los empresarios con quienes pactó revisar la reforma al outsourcing. “El acuerdo es que haya un diálogo entre las partes y que se amplíe el plazo de diálogo con el sector obrero y patronal”, dijo el 9 de diciembre en presencia del presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar, y de siete integrantes de su gabinete.

Anticipando el nuevo engaño, tres organismos adscritos al CCE decidieron no firmar el acuerdo. La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA) y el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) rechazaron lo que entre líneas les estaban pidiendo: incluir de la noche a la mañana a los trabajadores subcontratados en sus nóminas y evitar así la reducción cíclica de los empleos formales que ocurre en diciembre, principalmente en el sector de la construcción, por la suspensión o conclusión de las obras.

Al inicio del año, el director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, adelantó al Ejecutivo los datos de empleo de diciembre, en los que se habría dado de baja a cerca de 277 mil trabajadores formales. El Presidente explotó contra los empresarios. El miércoles dijo en su conferencia matutina que esto fue resultado del outsourcing, por lo que “va en serio” la iniciativa para desaparecer la subcontratación. Adiós negociaciones.

El manotazo del Presidente reavivará la guerra con los empresarios, quienes se dicen hartos de la intransigencia y cerrazón del inquilino del Palacio Nacional. Ni la nueva secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, ni el canciller Marcelo Ebrard, ni nadie del gabinete o del primer círculo del titular del Ejecutivo lograrán frenar su iniciativa que, además de todo, abrirá un nuevo frente con Estados Unidos y pondrá en riesgo el T-MEC.

Tampoco el secretario de Hacienda logrará hacer entrar en razón al Presidente para que se otorguen estímulos económicos a las micro y pequeñas empresas, que son las que principalmente están dando de baja a los empleados y cerrando sus puertas frente a la peor crisis económica de los últimos 70 años.

Así que, más les vale a los representantes de las organizaciones empresariales estar preparados y elegir con mucho cuidado y de forma estratégica a sus próximos liderazgos, los cuales se renovarán este 2021 (CCE, CANACINTRA, CNA y ya lo hizo COPARMEX), así como a los interlocutores directos con la Presidencia (Consejo Asesor Empresarial), pues de otra forma este año la iniciativa privada (y sus trabajadores) va a salir más vapuleada que en 2019 y 2020.

Fuente: El Universal / Mario Maldonado

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