El «outsourcing» y la salida de las empresas

Hace unos días leí un artículo muy interesante en Forbes México, que me hizo reflexionar sobre el tema del outsourcing. Enrique Hernández, autor del mismo, menciona que Claudia Jañez, presidenta del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales (CEEG), declaró que empresas como ArcelorMittal, Basf, Bayer, Bosch, Caterpillar, DHL, Dupont, entre otras muchas, están considerando detener la inversión y reinversión de sus operaciones en México con la posibilidad, incluso de reubicar sus operaciones en otros países, en caso de que desapareciera el outsourcing. Un evento como éste representaría un nuevo elemento que impactaría negativamente el crecimiento de la ya de por sí golpeada economía mexicana y afectaría de forma directa e indirecta a muchas otras empresas que tienen relaciones de negocio con las primeras.

Todos sabemos que existen en el mercado empresas de outsourcing que yo calificaría, para efectos del artículo, como buenas y malas. No podría utilizar los términos legales o ilegales, porque en el contexto actual todas son legales. Las primeras son empresas debidamente constituidas, que pagan impuestos y que ofrecen una infinidad de servicios a otras empresas como: limpieza, vigilancia, seguridad, alimentación, etcétera. Las segundas son aquellas que proporcionan servicios de personal con el incentivo de pagar menos, normalmente constituidas como cooperativas, que no pagan IMSS y que evaden impuestos.

Todos estamos de acuerdo en que este tipo de empresas dañan a nuestra economía y deberían desaparecer; sin embargo, estoy convencido de que empresas como Bayer, Bosch, Caterpillar y todas las empresas globales mencionadas anteriormente, no tienen contratos de este tipo. La pregunta obligada es ¿por qué nuestros gobernantes, en medio de la peor crisis económica, toman posturas de todo o nada sin entender realmente las cosas a fondo? Me parece que la salida de las empresas globales tendría consecuencias catastróficas para México. Ojalá que el Gobierno de la 4T indagara más sobre el asunto.

Fuente: Milenio / Federico D´Kuba

 

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