¿Cómo ha cambiado el mercado laboral con la llegada del COVID-19?

Las empresas e instituciones han tenido que modificar gran parte de sus procesos y esquemas laborales para hacer frente a la pandemia. Se han suspendido muchas actividades económicas y con ello muchas ocupaciones han quedado en el limbo y otras se han eliminado; al mismo tiempo, otros sectores han cobrado fuerza creando nuevas plazas y sitios de trabajo.

Adopción del trabajo remoto o home office

El trabajo a distancia ha sido una de las principales modificaciones dentro de las unidades económicas. De acuerdo con el termómetro laboral elaborado por OCCMundial durante la última semana de mayo, 9 de cada 10 encuestados aseguraron sentirse cómodos con este esquema de trabajo en sus ocupaciones actuales.

Aunque declaran que perciben mayor carga laboral y un desfase en cuanto a horarios laborales, a la mayor parte de los mexicanos (85%) les gusta trabajar a distancia. Las ventajas que encuentran en este esquema de trabajo es poder realizar actividades a su propio ritmo, una mayor productividad por ahorro de tiempos de traslado, la posibilidad de usar ropa cómoda y una mejor alimentación.

Los contras del home office

Pese a que el home office ha representado una de las oportunidades más grandes para la conservación de empleos durante la pandemia, se identifican algunas problemáticas que persisten y que pronuncian algunas desigualdades dentro del mercado laboral.

El reporte de la OCCMundial, bolsa de trabajo digital, encontró que este esquema de trabajo a distancia presenta problemáticas especialmente para las mujeres y para la población rezagada tecnológicamente.

Por un lado, porque en general el 69% de los trabajadores perciben mayor carga de trabajo y, por otro lado, porque las mujeres al estar en casa tienen una carga laboral extra con las labores domésticas y de cuidados.

En el levantamiento de encuesta, el 72% de las mujeres aseguró que el trabajo en casa ha implicado un incremento de esta doble carga de trabajo. El grupo con más tendencia a ser víctima de esta problemática es el de mujeres de entre 30 y 39 años.

El trabajo a distancia también se presenta como una barrera para algunos trabajadores, ya sea por un difícil acceso a las herramientas e infraestructura necesarias para conectarse o por un rezago en las habilidades tecnológicas que requiere el uso de dispositivos y plataformas digitales.

Tendencias en contrataciones y vacantes

El reporte de OCCMundial también resaltó una contracción importante en el total de vacantes ofertadas en su plataforma. Mientras el 52% de empresas tiene sus contrataciones en pausa, el 31% sólo mantiene sus contrataciones en puestos críticos, el 13% está contratando con normalidad y sólo el 4% de los encuestados está contratando mucho más.

En promedio, la creación de puestos nuevos en la plataforma cayó 55% en comparación con el mismo periodo del año pasado. El top tres de entidades donde se redujo de manera más significativa la creación de vacantes fue: Baja California Sur, la Ciudad de México y Chiapas.

Y las categorías de empleo que tienen menor demanda en el mercado laboral son: puestos administrativos, ocupaciones de arte y diseño y puestos relacionados con comunicación. Otras categorías con menos vacantes creadas son deportes, derecho, mercadotecnia, recursos humanos, servicios generales y turismo.

En contraparte, las vacantes relacionadas con ventas y comercialización son las que mantienen su ritmo de aceleración. El incremento semanal de vacantes fue de casi 2,000 puestos nuevos. Simultáneamente el sector menos perjudicado por la crisis sanitaria es de puestos relacionados con logística.

Estos resultados reflejan una mayor tendencia de las empresas y negocios en priorizar la comercialización de sus mercancías o servicios que, indirectamente, impulsa a sectores de paquetería, logística o transportes.

La mayoría de empresas cree que tardará medio año o más en recuperarse

La mitad de las unidades económicas encuestadas tiene una expectativa de recuperación a largo plazo, consideran que se repararán en un lapso de por lo menos seis meses o incluso más. Mientras el 36% espera una recuperación en un lapso de tres a seis meses y sólo el 14% cree que tardará de uno a tres meses en salir.

Fuente: El Economista / Ana Karen García

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