¿Cómo el coronavirus cambiará el mundo?

Hay una serie de futuros posibles, todos dependientes de cómo respondan los Gobiernos y la sociedad al coronavirus y sus consecuencias económicas. Esperemos que usemos esta crisis para reconstruir, producir algo mejor y más humano. Pero podemos deslizarnos hacia algo peor.

Desde una perspectiva económica, hay cuatro futuros posibles: un descenso a la barbarie, un capitalismo de Estado robusto, un socialismo de Estado radical y una transformación en una gran sociedad basada en la ayuda mutua. Las versiones de todos estos futuros son perfectamente posibles, si no igualmente deseables.

Podemos pensar en lo que podría suceder si tratamos de responder al coronavirus con las siguientes cuatro combinaciones extremas:

1. Capitalismo de Estado

Es la respuesta dominante que estamos viendo en todo el mundo en este momento. Ejemplos típicos son el Reino Unido, España y Dinamarca.

La sociedad capitalista estatal continúa buscando el valor de cambio como la luz guía de la economía. Pero reconoce que los mercados en crisis requieren el apoyo del Estado. Dado que muchos trabajadores no pueden trabajar porque están enfermos y temen por sus vidas, el Estado interviene con un bienestar extendido. También promulga un estímulo keynesiano masivo al extender el crédito y hacer pagos directos a las empresas. La expectativa aquí es que esto será por un corto período.

¿Podría ser este un escenario exitoso? Posiblemente, pero solo si el COVID-19 demuestra ser controlable durante un período corto. El aumento de la enfermedad obligará al Estado a tomar acciones cada vez más radicales para tratar de mantener el funcionamiento del mercado.

2. Barbarie

Este es el escenario más sombrío. La barbarie es el futuro si seguimos confiando en el valor de cambio como nuestro principio rector y, sin embargo, nos negamos a brindar apoyo a aquellos que quedan fuera de los mercados por enfermedad o desempleo. Describe una situación que aún no hemos visto. Las empresas fracasan y los trabajadores mueren de hambre porque no existen mecanismos para protegerlos de las duras realidades del mercado.

¿Podría pasar esto? La preocupación es que puede ocurrir por error durante la pandemia o por intención después de los picos de la pandemia.

3. Socialismo de Estado

La clave aquí, es que medidas como la nacionalización de los hospitales y los pagos a los trabajadores no se consideran herramientas para proteger los mercados, sino una forma de proteger la vida misma. En tal escenario, el Estado interviene para proteger las partes de la economía que son esenciales para la vida: la producción de alimentos, energía y vivienda, por ejemplo, para que las disposiciones básicas de la vida ya no estén sujetas a los caprichos del mercado.

Los ciudadanos ya no dependen de los empleadores como intermediarios entre ellos y los materiales básicos de la vida. Los pagos se hacen a todos directamente y no están relacionados con el valor de cambio que crean. Es posible que el socialismo de Estado surja como consecuencia de los intentos de capitalismo de Estado y los efectos de una pandemia prolongada. Existen riesgos para este enfoque: debemos tener cuidado de evitar el autoritarismo.

4. Ayuda mutua

La ayuda mutua es el segundo futuro en el que adoptamos la protección de la vida como principio rector de nuestra economía. Sin embargo, en este escenario, el Estado no tiene un rol definitorio. Por el contrario, las personas y los grupos pequeños comienzan a organizar el apoyo y la atención dentro de sus comunidades.

Este tipo de escenario podría surgir de cualquiera de los otros. Y ya vemos las raíces de este futuro hoy en los grupos que organizan paquetes de atención y apoyo comunitario. Podemos verlo como una respuesta social pragmática y compasiva a una crisis en desarrollo.

Fuente: BBC / Simon Mair

Deja un comentario