Brechas de desempleo ante la crisis sanitaria en América Latina: estrategias de prevención

Las condiciones económicas a nivel mundial en consecuencia de la pandemia del coronavirus (COVID-19) señalan una crisis histórica. Las organizaciones internacionales estiman una caída del PIB global entre el 4.1 % y 6 % para este año, seguido de una recuperación gradual en 2021.

Para el caso de América Latina y el Caribe, denotan su peor recesión registrada. El informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) señala una reducción en estas economías del -9.4% para este año, acompañado de una reactivación del 3.7% en 2021. La pregunta es: ¿cuáles son las políticas de prevención que los países de América Latina están aplicando frente a la crisis sanitaria, en relación con el mercado de trabajo?

Este choque exógeno ha generado efectos negativos en las distintas economías de América Latina; por lo tanto, es necesario fomentar alternativas con el objetivo de mitigar estos impactos sobre el mercado de trabajo.

De acuerdo con las cifras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a través del Observatorio Laboral COVID-19, la pérdida de empleos en 7 países de Latinoamérica se resume en un total de 26.46 millones de trabajos, durante el periodo del mes de febrero hasta el 22 de agosto de 2020.

Por el lado de las personas ocupadas durante los meses de febrero a julio de 2020, Brasil lidera con gran significancia —en el segundo mes de este año, contaban con un total de 95.7 millones de trabajadores— seguido por México con 55,352,304 personas ocupadas en marzo del presente año. En tercer y cuarto lugar, se sitúa Colombia y Argentina, con 22 millones (febrero) y 12 millones (marzo) para el país argentino.

Por otra parte, el promedio de las pérdidas en este periodo, deja en evidencia el impacto del COVID-19 en la región. Se observa que la disminución en este periodo supera significativamente la media de trabajadores ocupados; en el caso de México, se presenta una pérdida de -11,773,512 individuos (marzo-mayo), superando con creces el porcentaje de los países estudiados. Colombia presenta una pérdida de -4,743,404 en el periodo de febrero a mayo, seguido de Brasil con -4,469,000; pese a que promedia un mayor número de trabajadores, no presenta pérdidas significativas como en el caso de los demás países.

Desde otra perspectiva, los promedios sobre los trabajadores formales que se encuentran afiliados en alguna institución de salud y las pérdidas que han presenciado durante el periodo de estudio. Entre los hallazgos detectados se encuentra que, en México, el promedio de los trabajadores cotizantes en este año (febrero-julio) es mayor en comparación con los países en América Latina; sin embargo, se perdieron -1,117,584 de empleos formales, por encima del -30%. En segundo lugar, Argentina acumula aproximadamente el 17% de empleos formales de febrero a abril; en cambio, las pérdidas no superan este porcentaje en comparación con México, Colombia, República Dominicana, entre otros. Para finalizar este análisis, es importante señalar que, en valores absolutos, la brecha entre la población ocupada y los trabajadores afiliados es bastante amplia, exhibiendo la falta de empleos formales en esta región y el acceso a un seguro de salud.

A manera de conclusión, vale decir que esta epidemia ha generado fuertes contracciones en las distintas economías del mundo; por este motivo, es necesario iniciar un proceso de recuperación integrando políticas económicas para subsanar las variables afectadas.

Fuente: Nexos / Esteban Emilio Ramos Barajas

Deja un comentario