Secuelas laborales en el mundo, América Latina y México

Por Karen Dávalos y Vanessa Hernández

Te recomendamos leerlo porque en TallentiaMX elaboramos una recopilación y análisis de las estimaciones que han realizado diversas instituciones acerca del impacto económico y laboral que ha dejado el coronavirus. Se detallan cifras de la pérdida de empleos que han sido consecuencia de las medidas de confinamiento y que han dado lugar a una crisis laboral de gran magnitud y severas afectaciones.

¿Sabías que?

A nivel mundial se han perdido 555 millones de empleos a tiempo completo en la primera mitad del 2020, en la región de América Latina y el Caribe se han perdido 56 millones de empleos y en México se han perdido más de 1 millón de empleos formales y 8.5 informales, como consecuencia de la crisis laboral y económica que se vive por la pandemia del coronavirus COVID-19. 

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La enfermedad de COVID-19 ha causado hasta el momento la muerte de más de medio millón de personas en todo el mundo y ha afectado la economía de millones de empresas y trabajadores. Diversos organismos como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) han estado comprometidos con el diagnóstico y análisis sobre las secuelas que ha dejado la pandemia, además han emitido recomendaciones para hacerle frente en el ámbito económico y laboral.

Además de un profundo sufrimiento humano, los organismos internacionales aseguran que el mundo atraviesa por una crisis económica y laboral más grave de lo que se esperaba. Dicha crisis sin precedentes tiene su origen tanto en la oferta como en la demanda. Por el lado de la oferta, las restricciones sociales han generado la suspensión, total o parcial, de las actividades económicas, así como problemas en el suministro de insumos. Por el lado de la demanda, la reducción de los ingresos de las empresas y de los consumidores aunado a la incertidumbre han resultado en una caída del consumo y cambios en las formas de consumir.

Impacto económico y laboral en el mundo

Aunque todavía es incierta la duración y profundidad que tendrá la recesión mundial causada por la pandemia, las proyecciones del Banco Mundial pronostica una contracción de 5.2% en el Producto Interno Bruto (PIB) global en 2020, lo que constituye la recesión más profunda que se ha experimentado en décadas.

La suspensión de actividades económicas, totales o parciales, para mitigar los contagios del coronavirus ha tenido como consecuencia directa que millones de trabajadores en el mundo pierdan su fuente de ingresos. La OIT afirma que el 93%de los trabajadores del mundo vive en países con algún tipo de cierre de los lugares de trabajo.

En el primer trimestre de 2020, se perdió el 5.47% de horas trabajadas, equivalente a 155 millones de empleos a tiempo completo. Los nuevos datos de la Organización revelan que el incremento de empleos perdidos para el segundo trimestre es considerable, pues se espera que de abril a junio se hayan perdido, a nivel mundial, 14% de horas de trabajo, lo que equivale a 400 millones de empleos perdidos.

Cabe destacar que el impacto económico y laboral ha afectado especialmente a las mujeres. En el mundo hay 510 millones de mujeres trabajadoras, equivalente al 40% del total de trabajadores, las cuales desarrollan su labor en los sectores que han sido los más afectados por la pandemia, en particular, los de la hotelería, la alimentación, los comercios al por mayor y al por menor, así como los servicios inmobiliarios, empresariales, administrativos y productivos, de acuerdo con los hallazgos de la OIT.

Crisis laboral en América Latina

En el continente americano, los países que lo comprenden están sufriendo una importante crisis laboral causada por la suspensión de las actividades productivas. La OIT estima que en el primer trimestre del año, en todo el continente se han perdido 3% de horas de trabajo, equivalente a 11 millones de puestos de trabajo. Para el segundo trimestre, dicho organismo internacional estima que se hayan perdido 18.3% de horas de trabajo, correspondiente a 70 millones de empleos a tiempo completo.

América Latina y el Caribe es la región del continente que más pérdidas de empleo registra, pues en la primera mitad del año, la OIT prevé que se perdió 23.6% de horas de trabajo, lo que equivale a 56 millones de empleos.

Por su parte, la CEPAL asegura que la crisis que vive la región tiene un impacto importante y que podría generar problemas estructurales regresivos, pues golpea una estructura productiva y empresarial con debilidades originadas durante décadas. Al respecto, considera que un 34.2% del empleo formal y un 24.6% del PIB de la región corresponden a sectores fuertemente afectados por la crisis derivada de la pandemia y menos de la quinta parte del PIB y del empleo se generan en sectores que son impactados solo de forma moderada. 

Cada día, la situación para las empresas es más complicada debido a la caída de sus ingresos y dificultades para mantener sus actividades. Esta situación provocaría que más de 2.7 millones de empresas cierren, de las cuales 2.6 millones serían microempresas y medio millón mexicanas, lo que implicaría la pérdida de 8.5 millones de empleos, además de las reducciones adicionales que realicen las empresas que seguirán operando en América Latina.

No se puede dejar de mencionar que dentro de la región, en América Central, el 58.9% de mujeres trabaja en los sectores más golpeados por la pandemia, siendo el área del continente que registra más impacto en la población femenina.

Efectos de la pandemia en México

En el aspecto sanitario, México es uno de los países que cuenta con un número significativo de contagios y defunciones por coronavirus, ocupando la novena posición de casos positivos y la quinta posición de muertes (con fecha al 9 de julio de 2020). En el aspecto laboral, millones de puestos de trabajo se han perdido, modificando la estructura de la fuerza laboral y poniendo en peligro el bienestar de muchas familias mexicanas.

El mercado laboral de México ha dejado al descubierto que es frágil para proteger los empleos en esta crisis laboral por el coronavirus. La OIT considera que el 49% de los empleos perdidos en el país se debe a la inactividad económica, el 35% es a causa de la suspensión de labores, el 15% se por la reducción de la jornada laboral y un 0.6% corresponde a desempleados disponibles para trabajar.

Los organismos internacionales han puntualizado que sus estimaciones están basadas en las metodologías de las autoridades nacionales. El INEGI ha levantado la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) en sustitución de la tradicional Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) con el fin de monitorear los cambios en el mercado de trabajo durante el periodo de emergencia sanitaria.

En abril de 2020 se reflejaron los primeros impactos sobre el mercado laboral en el país. Salieron de la fuerza laboral 12 millones de personas, la mayoría pasaron de estar ocupadas a inactivas, pero con disponibilidad de trabajar, destacando que el grave problema fue que durante el tiempo de la suspensión temporal de sus empleos, gran parte de estas personas no recibieron ingresos y no contaban con la seguridad de continuar manteniendo el vínculo laboral con su centro de trabajo una vez que se pudieran reanudar las actividades. El mes siguiente, en mayo, los impactos del confinamiento sobre el mercado laboral fueron similares a los de abril.

Un efecto inmediato de la interrupción de las actividades económicas fue la reducción de la duración de la jornada de trabajo. En general, en el primer mes del confinamiento disminuyó el tiempo de trabajo, resaltando que aumentó la proporción de trabajadores ausentes temporales con vínculo laboral y los que trabajaron menos de 34 horas a la semana; en cambio, disminuyó la proporción de trabajadores que laboraron de 35 a más de 48 horas. Sin embargo, en mayo se redujeron los trabajadores ausentes temporales con vínculo laboral, cambio que se reflejó en un aumento de las personas que trabajaron de 15 a 34 horas semanales. 

Un cambio importante en la población ocupada fue que, en abril y mayo, los trabajadores subordinados y remunerados disminuyeron en 7.3 millones, en tanto que los empleadores lo hicieron en 800 mil aproximadamente. Aunque los trabajadores por cuenta propia también se vieron afectados durante abril, incrementaron en más de medio millón para mayo. Otro efecto relevante fue el aumento de la subocupación, que son los trabajadores que tienen necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo de lo que su ocupación actual les demanda, que totalizaron 13 millones de personas en mayo.

En todo el mundo las mipymes han sufrido severamente los impactos económicos derivados de las restricciones a la movilidad social, pues han disminuido sus ventas y despedido personal. En México, tan solo en abril, casi 11 millones de personas dejaron de trabajar en este tipo de unidades económicas, pero a pesar de que en mayo 1.8 millones regresaron a laborar en micronegocios, la pequeñas y medianas empresas continuaron reduciendo personal.

En cuanto a la parte de los empleos formales que están afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y, por tanto, cuentan con seguridad social, las afectaciones han sido devastadoras. Los empleos perdidos en marzo (130,593), abril (555,247) y mayo (344,526) muestra que en solo tres meses se han perdido 1,030,366 empleos formales, es decir, el triple de los empleos creados durante todo el año 2019 (342,077). Igual de grave es que detrás de la pérdida de empleos formales se encuentran los problemas de liquidez que enfrentan las empresas y que debido a la imposibilidad de continuar con sus operaciones, las ha llevado a cerrar. Cuenta de ello es que durante abril y mayo, 9,984 patrones se desafiliaron del IMSS.

Con la pandemia quedaron expuestos otros problemas de suma importancia en el mercado laboral y que se habían descuidado durante años, como lo son la informalidad laboral, la desigualdad de género y las dificultades de los jóvenes para incorporarse al mercado laboral. Respecto a este punto, sin duda los trabajadores informales han sido los más vulnerables, pues carecen de protección social y sus ingresos fueron drásticamente interrumpidos. Tan solo en abril, de los 12 millones de personas que salieron de la fuerza laboral, 10.4 millones fueron personas que estaban ocupadas en la informalidad, pero en mayo sólo 1.9 millones regresaron a laborar en esta condición vulnerable.

Las mujeres tienen una participación laboral inferior a la de los hombres, pues solo el 35.3% de las mujeres en edad de trabajar son económicamente activas, en cambio, en los hombres es del 61.1%. Acorde con ello, la economista del Colegio de México, Ana Escoto, señaló que 50% de las mujeres se encuentra bajo una situación de incertidumbre de perder su empleo formal durante la emergencia sanitaria por coronavirus.

Los jóvenes son quienes enfrentan el desempleo con mayor intensidad, ya que las personas de 15 a 44 años concentraron el 62.6% del desempleo durante mayo. Incluso la OIT ha advertido que la pandemia podría generar una “generación del confinamiento” dado que los jóvenes estudiantes podrían no contar con los conocimientos y habilidades suficientes para encontrar un trabajo.

Finalmente, es preocupante que en los registros de la CEPAL sobre las medidas de apoyo al sector empresarial anunciadas por el Gobierno mexicano, existen 9 medidas en total (muy por debajo de las 41 medidas anunciadas por Brasil, país de América Latina que emitió el mayor número de ayudas), pero ninguna es para apoyar al empleo.

Fuentes:

  • BANCO MUNDIAL. Perspectivas económicas mundiales. Junio 2020. Consultado en: https://bit.ly/2DvITnd
  • CEPAL. Informe especial COVID-19 No.4. Sectores y empresas frente al COVID-19: emergencia y reactivación. Consultado en: https://bit.ly/ 3gPfWB9
  • IMSS. Puestos de trabajo afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social. Consultado en: https://bit.ly/2ZYht0U
  • INEGI. Resultados de la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) con cifras oportunas de mayo de 2020. Consultado en: https:// bit.ly/2Oa4vHO
  • ●OIT. Observatorio de la OIT: La COVID-19 y el mundo del trabajo. Quinta edición. Consultado en: https://bit. ly/38HOfHo

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