Fotografía de la estructura económica y laboral mexicana… hasta un año antes de la pandemia

Por Karen Dávalos

Te recomendamos leerlo porque este análisis ofrece un interesante panorama general de la estructura económica y laboral de México hasta el primer semestre de 2019, así como algunas de las principales repercusiones que ha provocado la pandemia de COVID-19 en los últimos cuatro meses de 2020.

¿Sabías que?

En México predominan los micronegocios (empresas que emplean de 0 a 10 personas), pues constituyen casi el 95% de los establecimientos, pero solo emplean a 4 de cada 10 personas ocupadas y producen 15 de cada 100 pesos de valor agregado, por lo que su productividad es baja. La situación de los micronegocios podría agravarse ya que el COVID-19 ha provocado caídas en sus ingresos y la demanda de sus servicios.

—TEXTO—

Cada cinco años, desde 1930, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) realiza los Censos Económicos (CE), que son la fuente de información económica básica más completa y detallada de México, al proporcionar un análisis de la evolución de la economía a nivel nacional, regional, estatal, municipal y local.

El trabajo más reciente son los Censos Económicos 2019, que ofrecen una fotografía de la estructura económica del país hasta el primer semestre de 2019, considerando todas las actividades económicas no agropecuarias y cuya unidad de observación fue el establecimiento o negocio (fijo o semifijo).

En 2019, un año antes de la pandemia de COVID-19 que ha dejado profundos daños económicos y laborales, en México había 6.3 millones de establecimientos donde 36 millones de personas estaban ocupadas en ellos. En los últimos cinco años, los establecimientos crecieron a una tasa promedio anual de 2.4% y el personal ocupado lo hizo en 4.0% promedio anual.

Asimismo, el valor agregado, es decir, el valor de la producción que se añade durante el proceso de trabajo, creció 5.9% anual, por lo que en 2019 fue de 9.9 billones de pesos (ver cuadro 1).

Cuadro 1

México: evolución de los establecimientos, personas ocupadas y valor agregado, 2004, 2009, 2014 y 2019

a) Absolutos

b) Tasa de crecimiento media anual

Fuente: Censos Económicos INEGI.

CONTRIBUCIÓN DE LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS

En los CE 2019 se aprecia que la economía mexicana ha sido menos petrolizada y actualmente está basada en el sector terciario (comercio y servicios), aunque el sector secundario también ha tomado relevancia con las manufacturas. Considerando el aporte al valor agregado del país que hacen las actividades económicas, las manufacturas contribuyeron con 32%, el comercio 21.4%, los servicios privados no financieros 20.8%, la minería 9.5%, el sector de electricidad 2.2% y las actividades restantes que son la pesca, los transportes, la construcción y los servicios financieros aportaron el 14.3%.

¿Qué pasó un año después?

Con la llegada del COVID-19 en marzo de 2020, la suspensión de actividades para contener la propagación del virus provocó de inmediato severas afectaciones en las actividades económicas. Tan solo en mayo, el desplome de la actividad industrial fue de 29.7% a tasa anual, los ingresos de las empresas comerciales minoristas cayeron 23.4% anual y los ingresos del sector servicios privados no financieros se redujeron 29.5%, según datos del INEGI. Estas afectaciones impactarán en la economía y el empleo, reflejándose en próximos censos.

CARACTERÍSTICAS DE LOS ESTABLECIMIENTOS

En el sector privado y paraestatal había 4.8 millones de establecimientos que emplearon a 27.1 millones de personas, según los CE 2019. Los establecimientos se clasifican por su tamaño dependiendo del número de personas que laboran en ellos. Así, existen los micronegocios, las pequeñas y medianas empresas (pymes) y las grandes empresas (ver cuadro 2).

Cuadro 2

México: estructura de los establecimientos del sector privado y paraestatal según su tamaño, 2019

* Millones de pesos constantes 2018=100
Fuente: Censos Económicos 2019 INEGI.
  • Micronegocios

Los CE 2019 indican que las unidades económicas del país siguen siendo predominantemente micronegocios, pues constituyeron el 94.9% de los establecimientos, pero emplearon al 37.2% del personal ocupado y generaron sólo el 14.6% del valor agregado del país, por lo que su productividad es baja.

En este tipo de establecimientos el nivel de estudios del 48.1% de los trabajadores es la educación básica y casi el 40% del personal tiene 41 años o más. Solo el 2.4% de los micronegocios capacitó a su personal, pero registraron 85.4% de permanencia laboral de sus trabajadores de al menos un año.

En cuanto al uso de equipo de cómputo, nada más el 20% de los micronegocios lo utilizan, el 17.4% usan internet, pero solo 2.1% realizaron ventas por ese medio, lo que refleja un bajo grado de acceso, manipulación y aprovechamiento de herramientas tecnológicas.

  • Pequeñas y medianas empresas (pymes)

En los últimos cinco años, las pymes generaron valor agregado a un ritmo de crecimiento de 10% promedio anual, por lo que son de gran importancia para la economía mexicana. Además, conformaron el 4.9% de los establecimientos, emplearon al 30.7% del personal ocupado y generaron el 30.7% del valor agregado, según los CE 2019.

En las pymes, el nivel de estudios del 35.6% de los trabajadores es la educación media superior y casi el 35% del personal tiene de 31 a 40 años de edad. Al interior de las pequeñas y medianas empresas, el 28.8% capacitó a su personal y registraron 75.9% de permanencia laboral de sus trabajadores.

En cuanto al uso de equipo de cómputo, el 86.3% de las pymes lo utilizan, el 83.7% hacen uso del internet, pero sólo el 18.7% realizaron ventas por internet, lo que refleja que estas empresas sí cuentan con herramientas de cómputo, pero enfrentan dificultades para diversificar sus ventas.

  • Grandes empresas

Las grandes empresas que representan solo el 0.2% de los establecimientos según los CE 2019, emplean al 32.1% del personal ocupado y generan el 54.7% del valor agregado, por lo que su productividad es alta.

En los establecimientos grandes el nivel de estudios del 24.2% de los trabajadores es la educación superior y el 37.1% del personal tiene de 21 a 30 años. Aunque el 59.1% de las grandes empresas capacita a su personal, en este tipo de establecimientos se da una mayor rotación del personal, con el 29.4%.

En cuanto al uso de equipo de cómputo, el 93.4% de las grandes empresas lo utilizan, el 92.7% hacen uso del internet y solo el 24% realizaron ventas por ese medio.

¿Qué pasó un año después?

Los daños económicos originados por la pandemia de COVID-19 han sido para las empresas de todos los tamaños, pero especialmente las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) han resentido más las afectaciones, al ver reducida su demanda y, por tanto, sus ingresos. De acuerdo con la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) realizada por el INEGI, tan sólo en el primer mes de confinamiento (abril de 2020), casi 11 millones de personas dejaron de trabajar en este tipo de establecimientos y aunque en mayo 1.8 millones regresaron a laborar en los micronegocios, las pequeñas y medianas empresas continuaron reduciendo personal.

ESPERANZA DE VIDA DE LOS ESTABLECIMIENTOS

Los CE 2019 establecen que la esperanza de vida de las empresas es de 7.8 años y entre los principales problemas que enfrentan está la inseguridad pública, los altos gastos en pagos de servicios (luz, agua, telefonía) y los impuestos. Tan sólo de 2014 a 2019, cerraron 4 de cada 10 establecimientos.

Otro problema común que tienen los establecimientos de todos los tamaños es que el acceso al financiamiento se redujo con respecto a los CE 2014, lo que afecta aún más sus posibilidades de operación, o bien, de inversión. En el CE 2019, solo el 11.4% de los micronegocios obtuvieron financiamiento, de las pymes sólo el 25.7% y de las grandes solo el 30.6%.

¿Qué pasó un año después?

Durante la pandemia, se corre el riesgo de que la esperanza de vida de las empresas se reduzca drásticamente por falta de apoyos económicos. De hecho, INEGI realizó recientemente la Encuesta sobre el Impacto Económico generado por COVID-19, donde de una muestra de 4,920 empresas mipymes y grandes, el 93.2% de ellas registró haber tenido afectaciones de carácter económico, siendo la más importante la disminución de sus ingresos. Más grave es que sólo 7.8% de las empresas recibió algún tipo de apoyo durante abril o mayo.

FORMALIDAD E INFORMALIDAD

Un punto importante de los CE 2019, es que la mayoría (62.6%) de los establecimientos eran informales, emplearon a una baja proporción (18.9%) del personal ocupado y generaron niveles mínimos (3%) del valor agregado. En contraste, los establecimientos formales que representaron la minoría de los establecimientos (37.4%), emplearon a la gran mayoría del personal (81.1%) y generaron la mayor parte (97%) del valor agregado.

¿Qué pasó un año después?

Cabe mencionar que existen diferencias metodológicas sobre la acepción de formalidad entre el INEGI y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pero es importante resaltar que, entre marzo y junio de 2020, se perdieron en total 1,113,677 empleos formales (registrados en el IMSS) derivado de los efectos de la pandemia, es decir, más del triple de los empleos creados durante todo el año 2019. Asimismo, 9,984 patrones cerraron sus negocios y se desafiliaron del IMSS durante abril y mayo.

COMPOSICIÓN DEL EMPLEO

En cuanto al personal ocupado, de acuerdo con los CE 2019, la participación del personal remunerado (aquellos que reciben un sueldo o salario por su trabajo) creció en los últimos cinco años, al conformar el 59.9% del personal ocupado. También creció el personal no dependiente de la razón social (trabajadores subcontratados o por outsourcing), que conformaron el 17.3% del total. En cambio, disminuyó la proporción de propietarios, familiares y otros trabajadores no remunerados, al representar el 22.8%.

Según sector de actividad, el personal ocupado de las manufacturas constituyó el 23.9% del total, el 27.6% perteneció al comercio, el 37.5% a los servicios privados no financieros y el 11% al resto de las actividades.

¿Qué pasó un año después?

El mercado laboral de México ha exhibido que es frágil para proteger los empleos en la actual crisis laboral por el coronavirus. Solamente en abril de 2020, 12 millones de personas salieron de la fuerza laboral, donde la mayoría pasaron de estar ocupadas a inactivas, pero con disponibilidad para trabajar, debido principalmente a la suspensión temporal de sus trabajos, sin percibir ingresos y sin tener certeza de mantener el vínculo laboral con su fuente de trabajo. Esta situación permaneció prácticamente sin cambios significativos en mayo, de acuerdo con la ETOE del INEGI.

REMUNERACIONES

De 20014 a 2019 la proporción de trabajadores remunerados creció a un ritmo de 5.9% promedio anual, mientras que las remuneraciones totales lo hicieron a una tasa de 4.1%. Debido a ello, el promedio de remuneraciones por persona remunerada ha disminuido.

¿Qué pasó un año después?

Derivado de la pandemia, un cambio importante en el mercado laboral fue que, en abril y mayo de 2020, los trabajadores subordinados y remunerados disminuyeron en 7.3 millones, según la ETOE del INEGI. Por otro lado, entre marzo y mayo, los trabajadores más afectados por haber perdido su empleo formal afiliado al IMSS, fueron los que percibían hasta dos salarios mínimos.

Fuentes:

• IMSS. Puestos de trabajo afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social. Consultado en: https://bit.ly/32QxGrX 

• INEGI. Resultados del impacto del COVID-19 en la actividad económica y el mercado laboral. Consultado en: https://bit.ly/2E8Wwca 

• INEGI. Resultados definitivos de los Censos Económicos 2019. Consultado en: https://bit. ly/3hzGy9C 

• INEGI. Resultados de la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) con cifras oportunas de mayo de 2020. Consultado en: https://bit.ly/39nkbBo

*Karen Dávalos es Licenciada en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y analista económica en TallentiaMX. karen.davalos@tallentiamx.com

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