Urgen medidas para salvar a las pymes y el empleo

El miércoles 8 de abril, Luisa María Alcalde Luján, titular de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS), anunció que desde el 13 de marzo hasta la fecha de su comunicado se habían perdido cerca de 347 mil empleos formales a causa de las medidas de distanciamiento social a las que obliga el COVID-19, más de los que se crearon el año pasado. Cabe recordar que 2019 tiene la tasa más baja de creación de puestos de trabajo desde la crisis económica de 2008 y 2009, pues, según cifras oficiales del IMSS, hubo nada más 342 mil nuevos empleos registrados ante dicha institución. En cuestión de un mes se destruyeron los escasos avances que habían tardado un año en construirse. Por desgracia, todo indica que abril y mayo registrarán caídas superiores; así, las consecuencias laborales del coronavirus apenas están comenzando.

Por alarmantes que resulten las cifras brindadas por la STPS, están incompletas, ya que no incluyen a todos aquellos trabajadores informales que han perdido su empleo ni a los dueños de empresas que han dejado de recibir ingresos debido a la suspensión de actividades. TallentiaMX destaca lo anterior por tres motivos que son esenciales para cualquier análisis y estrategia en este contexto:

a) Lamentablemente, más de 30 millones de mexicanos laboran en la informalidad.

b) El 99.8% de las unidades económicas son micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), es decir, tienen una nómina inferior a 250 personas.

c) El 68.4% del personal ocupado labora para mipymes.

Las proyecciones varían, pero todas son negativas. El FMI anticipa una caída del 6.6% en el PIB de México. UBS, el banco suizo, prevé una contracción económica del 7.6% para nuestro país. El Banco Interamericano de Desarrollo, de estimar un crecimiento del 1.6%, ahora declara que la economía nacional sufrirá una recesión de 5.6%. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula que en México desaparecerán entre 4.1 y 7.4 millones de empleos, y habló de que se perderán, en horas laborales, el equivalente a 195 millones de trabajos de tiempo completo en el mundo.

En consecuencia, existe una creciente preocupación por parte de numerosos sectores de la población; es evidente que las medidas tomadas por el Ejecutivo Federal para combatir el desempleo durante la pandemia están resultando insuficientes, sobre todo para las clases media y baja. Es fundamental que el gobierno y el sector privado colaboren y mantengan una comunicación constante, para que juntos protejan a los trabajadores y a la economía.

Hay voces que insisten en no hacer modificaciones sustantivas a la estrategia económica y laboral ante la crisis. TallentiaMX, sin embargo, está a obligada a declarar la necesidad de crear temporalmente estímulos y prórrogas fiscales a favor del empleo, de hacer cambios presupuestales para aminorar la crisis y a promover iniciativas que ayuden a flexibilizar la estructura laboral.

Cabe señalar que la subcontratación en este contexto, dado que sirve para detonar la productividad y los empleos formales, ya que es un modelo que abriga a cerca de 8 millones de trabajadores y gracias a que permitirá hacer las contrataciones emergentes que se requieran, tiene que encabezar la lista de las alternativas que permitirán a México sobrellevar las apremiantes circunstancias.            

En la edición de esta semana te ofrecemos un análisis de los estragos económicos y laborales que ya ha comenzado a hacer el COVID-19. También hacemos énfasis en las acciones que se pueden llevar a cabo para que el derrotero crítico que hemos tomado en marzo y abril no continúe durante las siguientes semanas. Todos y todas dependemos de la colaboración entre autoridades y empresas, y de si se está dispuesto a renovar estratégica y flexiblemente la estructura laboral de México.

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