T-MEC y subcontratación contra la crisis

El próximo 1 de julio entrará en vigor el T-MEC, un tratado comercial y económico con consideraciones ecológicas y laborales del que depende el futuro económico de México. Hasta inicios de este año, todas las proyecciones eran positivas: se esperaba que se modernizaran los vínculos entre América del Norte, que aumentara en el corto plazo el intercambio comercial trilateral en un 5%, que se multiplicara la inversión extranjera directa y que mejoraran las condiciones de trabajo en México, fortaleciéndose los derechos laborales y los modelos como la subcontratación, que detona el empleo formal.

La negociación del T-MEC fue complicada ya que tanto en nuestro país como en su vecino del norte hubo cambios de administración federal. En México, por ejemplo, fue necesario hacer en 2019 una profunda Reforma Laboral y crear el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral. Asimismo, dado que este acuerdo trilateral supera el ámbito estrictamente comercial y apunta a la integración y la homologación de las condiciones laborales, llegar a un consenso no fue tarea fácil. Además, el proceso ha atravesado y puede seguir pasando por momentos difíciles en la medida en que el Poder Legislativo nacional no haga las modificaciones a la normatividad pertinentes y en que siga habiendo en su seno intentos por impulsar reformas —como la prohibición fáctica de la subcontratación— que obstaculicen el desarrollo de los pactos.

Ahora que el T-MEC está a punto de entrar en vigor, las dificultades son también de otra índole. Ya en abril de 2020, por los efectos causados por la pandemia, el intercambio comercial con los vecinos de América del Norte ha caído casi en un 45%. Esto pone en entredicho muchos de los objetivos que se habían trazado. Aunque sigue siendo indispensable estrechar los lazos de la región y modernizar la estructura laboral y comercial hacia el comercio digital, el trabajo a distancia y el robustecimiento del empleo formal (entre otros elementos), es difícil saber qué tan rápido lograremos salir de la actual crisis, si el T-MEC ayudará a lograrlo y cuál es el panorama de la economía de América del Norte para los próximos meses y años.

En esta edición de nuestro boletín, ofrecemos un análisis acerca del T-MEC en el contexto del coronavirus. Estamos convencidos de que, aunque el panorama sea incierto, este acuerdo ayudará a la recuperación post COVID-19 y al fortalecimiento de la economía y de los derechos de los trabajadores. Como uno de los elementos claves de este proceso, TallentiaMX está segura de que la subcontratación responsable y profesional contribuirá también a intensificar cadenas productivas internacionales de la región, a realizar contrataciones formales y a introducir en nuestro país todas las innovaciones necesarias para poder colaborar de forma adecuada con Canadá y Estados Unidos.

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