Subcontratación: vía de recuperación ante la pandemia

Si algo ha dejado claro la pandemia del COVID-19 es que tanto en lo inmediato como a largo plazo será necesario renovar las estructuras políticas, económicas y laborales para poder salir adelante de la crisis, estar preparados para afrontar en un futuro los panoramas más adversos y, en última instancia, para garantizar el acceso de todos los sectores sociales a sus derechos, fundamentalmente, sus derechos humanos. De lo contrario, nos espera una catástrofe económica y laboral, a la que, por desgracia, nuestro país comienza a asomarse. Pero hay alternativas. Algunas de ellas ya están aquí.

Durante las semanas de cuarentena que México ha vivido, quienes más han podido seguir gozando de un trabajo digno y de la indispensable seguridad social han sido precisamente quienes pueden innovar y flexibilizar la manera en que desempeñan sus tareas, es decir, aquellos que tienen la alternativa de hacer home office, que son capaces de escalonar sus turnos de trabajo para no comprometer su salud y, en fin, que poseen la oportunidad de actuar de manera creativa.

Justamente por ello, la Organización Interamericana de Derechos Humanos (OIDH) y la Organización de Estados Americanos (OEA) han hecho un llamado, en su documento Pandemia y Derechos Humanos en las Américas, a incentivar el uso de nuevas tecnologías, especialmente para la investigación médica; a su vez, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) desarrolló, junto con otras instituciones de prestigio internacional, Las oportunidades de digitalización en América Latina frente al COVID-19, un escrito en donde no solamente se recomienda la flexibilidad laboral y el uso de nuevas tecnologías, sino en que se enfatiza que para que la sociedades puedan sobrellevar la crisis será necesario crear nuevos mercados digitales, capacitar a los empleados para la innovación y el uso de tecnología, impulsar el teletrabajo, la telesalud y las tele-escuelas, y aumentar la conectividad integralmente en los distintos sectores sociales… Todas estas herramientas no son sólo una alternativa: constituyen un medio indispensable para reorganizar a la sociedad y para que la población pueda ejercer sus derechos.

De igual manera, la subcontratación laboral, cuando se utiliza de manera profesional, no es únicamente una alternativa ante la crisis, sino que es una de las principales vías de recuperación ante la pandemia. TallentiaMX ha probado que este esquema, bien usado, sirve para aumentar la productividad y la formalidad, que es capaz de gestionar los empleos emergentes ante la crisis, que permite la capacitación intensiva y profesional del personal, que ofrece seguridad social, que está vinculado con el uso de nuevas tecnologías, que asegura aumentar y flexibilizar las redes productivas internacionales, que le da empleo a los sectores más vulnerables de la población y que puede ser la raíz de una muy necesaria modificación de los sistemas de seguridad social, que hoy excluyen a la gran mayoría de los trabajadores.

En esta edición de nuestro boletín semanal encontrarás noticias, análisis y propuestas de cómo hacer frente al COVID-19 y a la catástrofe que parece tocar a nuestra puerta. Creemos que la innovación ayudar a modificar positivamente la manera que tenemos de hacer política, que puede contribuir a construir soluciones sanitarias, pero, sobre todo, que es un vehículo inmejorable para resolver los retos económicos y laborales. Cuando todos los valores y las directrices corren grave riesgo de perecer, es el momento oportuno de modificar de dirección, de mejorar. Y TallentiaMX, como asociación de empresas de subcontratación, lo ha afirmado desde su fundación: tenemos que cambiar, para el bien de todos, la estructura laboral mexicana.

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