Subcontratación: recuperación laboral y justicia social

El compromiso de la subcontratación con la sociedad se expresa de dos maneras: su enorme capacidad para recuperar los empleos perdidos durante esta pandemia y su potencial para ofrecer más trabajos dignos y formales a los sectores más vulnerables de la población. De este modo, es una herramienta valiosísima en la solución de algunos de los problemas actuales más urgentes de la vida nacional.

Desafortunadamente, TallentiaMX tenía razón. De acuerdo con la más reciente Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y publicada el pasado lunes 1 de junio, cuando menos 12 millones de personas en México abandonaron la fuerza laboral en abril, cifra sin precedentes en la historia reciente de nuestro país y muy superior a los cerca de 600 mil empleos formales perdidos que había registrado para ese mismo mes el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Precisamente por la gravedad del actual panorama es indispensable aprovechar modelos como la subcontratación laboral, que es capaz de reclutar, contratar, capacitar y administrar más de un millón de empleos en áreas tan diversas como la maquila, la producción automotriz, la minería, el turismo, las actividades restauranteras e inmobiliarias, el comercio, el entretenimiento, la venta electrónica, la digitalización y las industrias de la tecnología inteligente. Cabe recordar que de 2013 a 2018, se crearon en promedio 670 mil puestos de trabajo formales por año, de los cuales aproximadamente 222 mil eran empleos de subcontratación. Así, alrededor del 33% de los empleos creados en ese periodo fueron subcontratados.

Por otra parte, esta semana, la agenda internacional estuvo determinada por el lamentable asesinato de George Floyd, las protestas sociales en Estados Unidos y una vindicación universal a favor de la justicia social. Efectivamente y por desgracia, el mundo actual está atravesado transversalmente por la inequidad y la discriminación en todos los ámbitos. Nuestro país padece la misma situación.

Es por ello que debe tenerse presente que la subcontratación ha dado empleo en México a los sectores más vulnerables de la población. Vale la pena resaltar que, hasta inicios de este año, la subcontratación en México daba empleo a 2.2 millones de jóvenes, y que 4 de cada 10 personas que trabajan en la subcontratación son mujeres, entre las cuales hay más de un millón de madres solteras. Si bien la igualdad de oportunidades y de condiciones de vida no se limita a las condiciones laborales de la población, sin un trabajo formal y digno es imposible pensar en justicia social.

En este boletín, TallentiaMX hace un análisis del panorama de cara a la necesaria recuperación de empleos y a los movimientos que hacen un llamado para que la nueva normalidad tras el COVID-19 esté acompañada de mejoras hacia la equidad y el respeto. Asimismo, como asociación de empresas de subcontratación, hacemos un recordar que la tercerización ayudará a generar a gran escala los empleos formales que se requieren, especialmente con esos sectores de la población que de modo inaceptable han sido sistemáticamente soslayados.

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