PARLAMENTO ABIERTO EN SUBCONTRATACIÓN: ENORME RESPONSABILIDAD LEGISLATIVA

El próximo 12 de febrero habrá en el Senado de la República un parlamento abierto para discutir si debe o no reformarse la Ley Federal del Trabajo en materia de subcontratación, así como la dirección de las posibles modificaciones. Es mucho lo que está en juego: el empleo formal de cuando menos ocho millones de connacionales, la creación de nuevos puestos de trabajo, la confianza de los inversionistas para inyectar capital en nuestro país, la estabilidad de los acuerdos a los que México se comprometió con el T-MEC y, en última instancia, el diseño de la estructura laboral a corto, mediano y largo plazo. Los legisladores tienen una enorme responsabilidad en sus manos. Un paso en la dirección equivocada traería consecuencias sumamente negativas para el desarrollo económico y social.

De entrada, parece inoportuno modificar la normatividad laboral vigente, ya que en los últimos dos años se han tomado muchas medidas para mejorar las condiciones de trabajo y cerrar el paso a las malas prácticas: la profunda reforma del primero de mayo a la Ley Federal del Trabajo, la Miscelánea Fiscal 2020, la ratificación del T-MEC, la creación del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y la red inteligente de supervisión coordinada en la que participan la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, la Unidad de Trabajo Digno, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), el SAT, el IMSS y la Procuraduría Fiscal de la Federación. Habría que dar tiempo para evaluar los resultados de estas políticas públicas.

Por ello, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha manifestado: “esperamos que con el marco legal que se tiene se puedan desterrar los fenómenos de evasión… Nosotros ya no queremos hacer modificaciones legales, pues consideramos que ya las reformas que se hicieron son suficientes”.

Además, el outsourcing responsable y profesional es necesario para el país. No es solamente porque más de ocho millones de personas laboren bajo esta estructura. La tercerización ha servido para generar empleos formales (y en consecuencia reducir la informalidad), aumentar la productividad, brindar trabajo a los sectores más vulnerables de la población, impulsar el uso de nuevas tecnologías, darle capacitación y competencias especializadas a la población, fomentar las pymes e impulsar a todos los sectores económicos. Una iniciativa retrógrada, punitiva o prohibicionista alteraría el delicado equilibrio del diseño laboral que tanto tiempo ha costado cimentar.

Por otra parte, las condiciones internacionales demandan que utilicemos con profesionalidad el outsourcing. Se trata de un modelo altamente explotado en el mundo, utilizado con particular intensidad en América del Norte. Enfrentamos una revolución laboral y nuestro país tiene que aprovechar todas las oportunidades que se presenten para darle a su población una vida digna, con empleos de vanguardia. En última instancia, si se desea modificar la LFT, TallentiaMX considera que la alternativa más responsable es la creación de un Registro Nacional de Empresas de Subcontratación, encabezado por la STPS, pero cuyas reglas hayan sido consensuadas entre autoridades, trabajadores y empresarios. Si este padrón asegura que no será vulnerado el estado de derecho y que no se desincentivará la creación de empleos, permitirá erradicar el submundo del outsourcing que no cumple con la ley, eliminar competencia desleal y asegurar que el futuro laboral sigue el derrotero adecuado. Tiene que legislarse con responsabilidad e impulsarse la subcontratación responsable y profesional.

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