Nuevos esquemas laborales con enfoque de género

En la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, TallentiaMX se sumó a la lucha para acabar con la desigualdad y las violencias de género en todos sus niveles. En este contexto, es muy importante señalar que estos urgentes problemas se reducirían de manera muy significativa si, poniendo fin a la disparidad económica y laboral, las mujeres tuviesen una participación igualitaria en las actividades productivas, ya que esto aminoraría la dependencia material y financiera que muchas de ellas padecen.

En nuestro país existe una enorme brecha salarial del 18%; además, los hombres tienen una tasa de participación económica 27% mayor a la de las mujeres. Una de las causas de estos lamentables fenómenos consiste en que, aunque las mujeres tienen tantas (o más) obligaciones que los hombres, no reciben ningún salario a cambio, ya que las labores domésticas, históricamente exclusivas de las mujeres, no se pagan o se pagan muy mal.

Según la información que dio a conocer la Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo (ENUT) 2019 realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la distribución del tiempo total de trabajo es muy dispar entre hombres y mujeres. Para ellas, 30.9% corresponde al trabajo del mercado laboral, 66.6% al trabajo no remunerado de los hogares y 2.5% a la producción de bienes para uso exclusivo del hogar. En el caso de los hombres, 68.9% forma parte del tiempo dedicado al empleo del mercado laboral, 27.9% del trabajo no remunerado de los hogares y 3.1% de la producción de bienes para uso exclusivo del hogar.

Los valores prácticamente se invierten, es decir: los hombres pasan más del doble de tiempo que las mujeres trabajando por un salario a cambio, mientras que ellas hacen trabajo doméstico no remunerado casi en un 40% más que ellos. Lo anterior, además de dificultar que las mujeres desarrollen plenamente su proyecto de vida, las fuerza a permanecer y depender materialmente de los hombres, cosa que favorece sin lugar a dudas la violencia y la impunidad.

Por otra parte, las mujeres que sí pueden trabajar y recibir un salario se ven obligadas a soportar todo tipo de abusos y vejaciones. De acuerdo con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), una de cada 4 mujeres ha sufrido de violencia laboral, especialmente de tipo sexual o discriminatorio. Las mujeres constantemente denuncian este tipo de violencia a través de las redes sociales, ya que el sistema de justicia no funciona de forma adecuada y no pone en práctica los protocolos de género que debería.

Es urgente ponerle fin a esta dinámica. Sobre todo, porque, complementariamente, de esa forma no sólo se verían favorecidas las mujeres, sino que se beneficiaría a la sociedad en su conjunto. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señaló que si en los próximos diez años nuestro país incorporara a 8.2 millones de mujeres al mercado laboral formal, igualaríamos la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y alcanzaríamos un increíble crecimiento de 15% del Producto Interno Bruto (PIB).

Es necesario desarrollar estrategias en todos los frentes para poder incluir a las mujeres a las actividades económicas y laborales hasta que logremos erradicar por completo la disparidad de género. Entre los muchos caminos que existen, en TallentiaMX consideramos necesario enfatizar aquellos nuevos esquemas laborales que contribuyan a dicha causa, creando empleos formales, de calidad, bien pagados y seguros para las mujeres.

El outsourcing responsable y profesional ha servido para este propósito y puede seguir haciéndolo, ya que es capaz de ofrecer capacitación para las mujeres, de instrumentar campañas de concientización y protocolos en materia de género, así como de brindar esquemas de horarios y de trabajo a distancia que permitan específicamente que las mujeres puedan tener una vida laboral plena, esto es, que no interfiera con otros aspectos de sus proyectos de vida. No en balde, 4 de cada 10 personas que laboran en la subcontratación responsable son mujeres, lo que equivale a 2.6 millones, de las cuales el 33% son madres solteras.

Promovamos nuevos esquemas de trabajo con enfoque de género que aseguren una mayor participación económica y laboral para las mujeres.

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