Las remesas son un gran apoyo pero no una solución a largo plazo

México inició el 2020 con innumerables comorbilidades económicas, laborales y sociales: bajos niveles de creación de trabajos, índices muy altos de informalidad en el empleo, escaso crecimiento económico, poca confianza de los inversionistas y un país desgarrado por todo tipo de violencias, desde el crimen organizado hasta los abusos domésticos. Después, con la llegada del coronavirus, estos problemas se han exacerbado. Por eso no es exagerado decir que las remesas que los mexicanos que viven en Estados Unidos envían a sus familias en nuestro territorio, constituyen un verdadero respirador para la economía nacional.

Según datos del Banco de México, entre enero y agosto de este año, el monto de las remesas ascendió a 26 mil 395 millones de dólares, casi 10% más de lo que recibió en el lapso equivalente de 2019, es decir, una cifra que no tiene parangón en toda la historia. Esto indica que, ante el desempleo, la reducción de horas de trabajo y la precariedad generados por la pandemia, los connacionales que habitan en Estados Unidos cerraron filas para apoyar a sus familiares del lado sur de la frontera.

Solamente así se explica que en marzo —cuando la cuarentena apenas comenzaba— haya sido el mes en que más ingresos de remesas ha recibido México desde que se tiene información, a saber,  4 mil 44 millones de dólares. En agosto, cuando la recuperación laboral comenzó a beneficiar a los migrantes mexicanos, se registró la entrada a nuestro país de 3 mil 574 millones de dólares, la segunda cifra mensual más alta de la historia.

De acuerdo con BBVA, el monto de las remesas a final del año será aproximadamente de 39 mil 400 millones de dólares, lo cual, según la misma institución bancaria, habrá ayudado a disminuir el impacto de la pandemia sobre la economía nacional y representa aproximadamente 3.3% del PIB. En este sentido, cabe señalar que las autoridades de nuestro país destinaron 0.7% del PIB a atender de manera específica la pandemia .

En TallentiaMX celebramos la solidaridad de la comunidad mexicana de Estados Unidos con sus familiares y sostenemos que, en realidad, es necesario que las condiciones laborales, económicas y sociales mejoren sustantivamente en nuestro país, para que, de esa forma, los compatriotas no se vean orillados a migrar, muchas veces de manera inhumana y extremadamente riesgosa, en busca de mejores oportunidades. Del mismo modo, tenemos que construir una economía suficientemente sólida como para no depender de las remesas, ya que estas significan un gran apoyo a nuestra economía, mas no pueden ser consideradas una solución permanente.

Habida cuenta de lo anterior, TallentiaMX insiste en la necesidad de utilizar la subcontratación responsable y profesional como una manera de desarrollar la infraestructura y la organización laboral que permitan a México homologar las condiciones de trabajo con Canadá y Estados Unidos para que, de ese modo, se fomente la creación de empleos formales y productivos, los cuales permitirán impulsar de manera efectiva el desarrollo económico y social.

En esta edición de nuestro boletín semanal, ponemos a tu disposición un análisis acerca de por qué aumentó el monto de las remesas y cómo ayudaron éstas a hacer frente a los efectos económicos de la pandemia. Nuestro compromiso sigue siendo analizar el horizonte laboral nacional con el fin de desarrollar estrategias efectivas desde la tercerización que beneficien conjuntamente a autoridades, empresarios y trabajadores.

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