La subcontratación está comprometida con el desarrollo sostenible

En septiembre de 2019, los países integrantes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) refrendaron su compromiso con la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, cuyo cumplimiento parecía extremadamente difícil pese a cuatro años de ardua labor. Sin embargo, según la propia ONU, el coronavirus ha derivado en una crisis humanitaria y económica que pone en gravísimo riesgo la viabilidad de los 17 objetivos acordados[1]. La urgencia de los compromisos sólo se acrecienta día a día. De no llevarlos a cabo, las desigualdades y el desgaste ecológico habrán de derivar casi con toda seguridad en una crisis social y ambiental de dimensiones catastróficas.

En primer término, debe señalarse que el ritmo de reducción de la pobreza a nivel mundial ha venido decreciendo desde 2010, pasando de 15.7% en dicho año a 8.2% en 2019, fecha en que el 12.8% de los trabajadores jóvenes de todo el mundo vivían en la pobreza. Por si fuera poco, con el coronavirus, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estima que el Producto Interno Bruto (PIB) de la región caerá en 9.1% (la peor crisis en 120 años) acompañada de un aumento de la pobreza que alcanzará 33.7% de la población de la zona.

Naturalmente, la actual situación ha perjudicado de manera especial a los países y a los sectores de la población más vulnerables. Así, por citar un caso, en 2017 la brecha salarial de género rondaba el 19%. Desafortunadamente, en 2019, el 22% de los jóvenes no trabajaban, estudiaban ni recibían capacitación. En materia laboral, las cosas tampoco marchan muy bien. En 2016, el 61% de los trabajadores desarrollaban sus actividades en la informalidad, cuyos ingresos caerán en estos meses cerca de 60%, según prevé la ONU.

Ningún análisis puede soslayar el tema ambiental. Debe señalarse que en 2017 volvieron a crecer las emisiones de dióxido de carbono y que las subvenciones mundiales a combustibles fósiles no han reducido. La década que va de 2010 a 2019 ha registrado las temperaturas más altas desde que el humano ha generado el calentamiento global.

En TallentiaMX estamos seguros de que la subcontratación responsable y profesional forma parte de las acciones que las autoridades de todo el mundo tienen que tomar para facilitar el cumplimiento de algunos de los objetivos (ODS) de la Agenda 2030. La tercerización contribuye positivamente a la creación de empleos formales, productivos y altamente capacitados (sobre todo, en los sectores más vulnerables de la población), lo cual sirve para combatir la pobreza y la precarización, así como para impulsar el desarrollo y la innovación tanto laboral como tecnológica.

En esta edición de nuestro boletín semanal, analizamos con profundidad los enormes retos a los que tenemos que hacer frente para sacar adelante los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los cuales, debido al COVID-19, se encuentran en jaque. Igualmente, te explicamos por qué, cuando la tercerización se usa de manera adecuada, este esquema puede contribuir a que la Agenda 2030 se haga realidad.

[1] Los 17 objetivos son los siguientes: 1) poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo; 2) poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible; 3) garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades; 4) garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos; 5) lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas; 6) garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos; 7) garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos; 8) promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos; 9) Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación; 10) reducir la desigualdad en los países y entre ellos; 11) lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles; 12) garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles; 13) adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos; 14) conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible; 15) proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad; 16) promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y construir a todos los niveles instituciones eficaces e inclusivas que rindan cuentas; y 17) fortalecer los medios de implementación y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible.

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