El Senado muestra sensibilidad en subcontratación: se espera un parlamento abierto

El martes 3 de diciembre, las Comisiones Unidas de Trabajo y Previsión Social y de Estudios Legislativos Segunda de la Cámara de Senadores dictaminaron presurosamente una iniciativa de ley que, en los hechos, prohíbe casi cualquier tipo de subcontratación. 

Inmediatamente después, numerosos representantes empresariales, grupos de trabajadores y asociaciones especializadas en materia laboral (como TallentiaMX), señalamos que dicha iniciativa comprometía la economía nacional, afectaba sensiblemente a los trabajadores y nulificaba punitiva y regresivamente un régimen que ha sido benéfico para la vida laboral en México y que constituye una directriz del futuro del trabajo. Asimismo, dado que la iniciativa tiene como objetivo real dar salida a consideraciones políticas, el proceso legislativo fue unilateral y deliberadamente expedito. Afortunadamente, el Senado optó por diferir la discusión plenaria de la iniciativa y llamar previamente a un parlamento abierto, donde todos los sectores productivos tendrán la oportunidad de contribuir a la mejora de las condiciones laborales, sobre todo en favor de los trabajadores.

El dictamen descansaba sobre falsos fundamentos, pues teóricamente pretendía acabar con la subcontratación ilegal, cuando, por un lado, la subcontratación es un régimen cuya definición y límites ya están contemplados en el Artículo 15-A de la LFT vigente, y cuando simultáneamente la Secretaría del Trabajo y Previsión Social ha manifestado de diversas formas que la vulnerabilidad de los trabajadores ni es exclusiva de la subcontratación ni depende de supuestas omisiones de la normatividad vigente, sino que se originó por la ineficacia de las autoridades laborales para hacer cumplir lo que ya establece la regulación.

Debe añadirse que prohibir la subcontratación equivaldría a promover por dos vías la informalidad, la ilegalidad, la precarización y el desempleo. En primera instancia, cualquier modificación a la LFT vigente y a la Reforma Laboral del 1 de mayo supondrían la cancelación del T-MEC, a razón de que esto supondría un cambio a las leyes que fueron diseñadas con base en las inquietudes laborales de Estados Unidos. Complementariamente, debe añadirse que la subcontratación es un esquema que, de acuerdo con los estudios, ha servido para aumentar la formalidad, el acceso a servicios de salud, la seguridad social, la capacitación en los empleos, la productividad y para intensificar las relaciones comerciales.

Por todo lo anterior, debe celebrarse que el Senado, en vez de dejarse llevar por demagógicas y contraproducentes iniciativas, esté dispuesto a dialogar y a analizar con profundidad, para que, a la larga, se oriente el futuro del trabajo hacia una subcontratación responsable, que contemple la revolución laboral que atravesamos y, muy especialmente, que vea por los trabajadores.

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