Diagnóstico de estudios del INEGI

En México, los efectos económicos y laborales del coronavirus han sido absolutamente devastadores. La terrible e inusitada pandemia se ha conjugado a las malas decisiones. En el aspecto sanitario, jamás se realizaron pruebas suficientes, se hicieron gastos mal focalizados y se invirtieron pocos recursos. El distanciamiento social llegó demasiado tarde. Económicamente, no se impulsaron medidas contracíclicas y los apoyos de las autoridades fueron paupérrimos si se considera la dimensión del problema. Además, nuestra economía atravesaba desde antes un terreno difícil. En el ámbito del trabajo, veníamos de una etapa con poca creación de empleos y tenemos una estructura laboral marcada por la informalidad y por las microempresas, muchas de las cuales son, desafortunadamente, frágiles.

            El dato que refleja con más claridad la gravedad del actual escenario es que de mayo de 2019 al mismo mes de este año, nuestra economía sufrió una contracción del 21.6%, una cifra que no tiene precedentes desde que se tiene registro. Para comprender este fenómeno a profundidad, TallentiaMX decidió realizar un análisis de los más recientes estudios del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), a saber, las Encuestas Telefónicas de Ocupación y Empleo, así como de los estudios realizados especialmente para la contingencia, esto es, la Encuesta sobre el Impacto Económico y la Encuesta Telefónica sobre COVID-19 y Mercado Laboral.

De acuerdo con estos estudios, aunque la mayoría de los negocios consideró necesario el aplazamiento de pagos por servicios, más del 90% de las empresas no recibió apoyos de ninguna índole y, complementariamente, registró pérdidas de ingreso. Casi el 60% de las unidades económicas sufrió cierres temporales y se registró una baja de alrededor de 800 mil empleadores.

Los trabajadores también fueron terriblemente golpeados. Actualmente hay cerca de 16 millones de desempleados y casi el 50% de las personas ocupadas vio disminuir sus ingresos. En el 30% de las viviendas hubo algún familiar que perdió el empleo y en el 65% de ellas hubo una disminución de ingresos. A eso debe añadirse que durante abril y mayo se perdieron cerca de un millón de empleos formales ante el IMSS y que prácticamente dos millones de personas se sumaron o volvieron a la informalidad en mayo.

En este boletín, TallentiaMX te ofrece un análisis detallado acerca de los estudios del INEGI que ayudan a comprender la afectación del coronavirus sobre nuestra economía y sobre el mercado laboral. Sólo con un diagnóstico adecuado será posible diseñar estrategias para salir adelante.

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