2020: CONSOLIDAR LA MODERNIZACIÓN LABORAL EN MÉXICO

Apenas si es necesario demostrar que el 2019 fue un año de modernización laboral en México. Desde que llegó al Ejecutivo Federal la nueva administración, a finales del 2018, ha habido dos aumentos del salario mínimo, que sumados representan más del 30%. Este porcentaje rebasa el 100% en la frontera norte. Además, en mayo de 2018, entró en vigor una Reforma Laboral cuyo principal objetivo es proteger a los trabajadores y asegurar la democratización sindical. El T-MEC, un tratado comercial con consideraciones laborales y ambientales, no sólo multiplicará el intercambio de mercancías en América del Norte, sino que da inicio a un proceso de integración en las condiciones de trabajo que contribuirá a situar a México a la vanguardia en este rubro.

Todos estos procesos responden a los veloces cambios globales. Por un lado, el desarrollo de nuevas tecnologías demanda de los trabajadores nuevas habilidades, que a las universidades se les dificulta brindar. Por otra parte, los cambios demográficos y ecológicos hacen que las actividades económicas se tengan que adaptar a las adversas condiciones materiales a las que las sociedades contemporáneas están sujetas.

En 2020 no sólo comienza un nuevo año, sino que da inicio otra década. Simbólica y fácticamente, todos los agentes económicos de México tenemos que sumar esfuerzos con el fin de allanar el camino de la modernización laboral, pues ésta constituye el único camino para mejorar las condiciones de vida de los connacionales, generar desarrollo económico y reducir la brecha tecnológica que padecemos. Los nuevos esquemas laborales deben ser aprovechados para disminuir la dependencia y la sujeción en distintos ámbitos que nuestro país sufre con respecto a otras naciones más sólidas, y sustituirla por una relación de interdependencia y colaboración.

En este sentido, la subcontratación ha demostrado ser un catalizador de los procesos de mejoramiento laboral y de construcción del futuro del trabajo que tendrán durante el 2020. Cuando se ha utilizado responsable y profesionalmente, este modelo ha contribuido a mejorar la productividad, capacitar a sus trabajadores e incorporar con ello nuevas tecnologías, y fortalecer la formalidad y la seguridad social. Del 2000 a 2014, el mercado global de subcontratación creció más de un 100%, llegando a 104 mil millones de dólares en esta última fecha. Por ello, debemos transitar por el necesario camino de modernización laboral, sin la cual no es posible el progreso social. Es perentorio seguir con responsabilidad el ejemplo de los países con los que a partir de ahora colaboraremos más estrechamente, pues ellos encabezan los modelos de trabajo y brindan a sus habitantes condiciones de vida más dignas.

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