10 puntos clave sobre la estacionalidad laboral

Cuando menos desde 1998, fecha en que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) empezó a llevar a cabo y publicar un registro oficial del número de empleos formales afiliados a dicho órgano, en diciembre hay una pérdida en el empleo. En 2020, la cifra fue de 277 mil trabajadores. A este fenómeno se le conoce como estacionalidad laboral. A continuación, te presentamos 10 puntos clave para comprender sus causas y para acabar con algunos mitos que existen al respecto:

  1. La estacionalidad es un fenómeno que, cuando menos, lleva sucediendo en México desde hace más de 20 años. Según cifras oficiales del IMSS y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), tradicionalmente, durante los primeros 11 meses del año hay un incremento paulatino en el número de empleos formales. Sin embargo, en diciembre, se presenta una drástica caída en los puestos de trabajo.
  2. Es incorrecto afirmar que la estacionalidad laboral está vinculada con el outsourcing, cuando éste es un esquema legal que está permitido y regulado en México desde 2012, mientras que la pérdida de empleos en diciembre se produce, cuando menos, desde 1998. Por otra parte, los datos que ofrece la STPS, el IMSS y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) no ofrecen ningún elemento que permita correlacionar la estacionalidad con la subcontratación de personal.
  3. En 2020, la principal causa de la pérdida de empleos en diciembre fue la pandemia descontrolada de coronavirus en nuestro país y, sobre todo, el regreso a semáforo rojo en distintas entidades de la República, entre las cuales destacan la Ciudad de México y el Estado de México. Naturalmente, la suspensión de actividades productivas generó afectaciones en todos los sectores económicos, en especial, en el turismo, los servicios y las actividades restauranteras. Esto derivó en una caída en el trabajo formal.
  4. Es falso que se despida a la gente en diciembre para evitar el pago de aguinaldos, ya que desde 1975 se estableció en la Ley Federal del Trabajo que los trabajadores recibirán su parte proporcional del aguinaldo independientemente de cuántos meses del año y en qué periodo se haya dado la relación laboral.
  5. Ciclos de la economía. Las actividades económicas nunca se desarrollan de manera uniforme a lo largo del año, sino que existen variaciones rítmicas dependiendo del sector. Así, anualmente existen numerosos puestos de trabajo temporales (como aquellos que preparan la economía para las fiestas de diciembre), algunos de los cuales se pierden, precisamente, en el último mes del año.
  6. Fenómeno global. En su informe El empleo atípico en el mundo, la Organización Mundial del Trabajo (OIT) ha hecho ver que en un mundo globalizado y dinámico existen nuevas formas de trabajo. En este sentido, la estacionalidad en el empleo es un fenómeno difundido en distintos grados en todas las economías del mundo. Por ello, es importante que los países trabajen para que ello no perjudique negativamente al empleo.
  7. México y Estados Unidos. En Estados Unidos, un país donde se utiliza de manera intensiva el outsourcing, no existe una estacionalidad detectable como la que en nuestro país genera una caída del empleo en diciembre. Así, no sólo no hay elementos para vincular ambos fenómenos, sino que la evidencia apunta a que si seguimos la dirección marcada por el T-MEC y homologamos las condiciones laborales en América del Norte, detonando el uso responsable y profesional de la subcontratación, podremos ayudar a que tampoco en México existan fluctuaciones tan marcadas en el empleo.
  8. Es peligroso estigmatizar a la subcontratación en un año de crisis. Al afirmar que la pérdida de empleos en diciembre responde a las prácticas abusivas de la subcontratación, se está deslegitimando y criminalizando una actividad legal en nuestro país. La tercerización responsable y profesional es capaz de atraer la inversión, aumentar la productividad, ayudar a las empresas y crear empleos formales.
  9. El outsourcing es indispensable para poder instrumentar las campañas de vacunación contra el COVID-19, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Dicha institución manifestó que la subcontratación contribuirá a aumentar la eficiencia, reducir los costos y capacitar al personal para distribuir la vacuna, de tal suerte que es un esquema laboral que en 2021 habrá de ayudar a hacer frente a la emergencia sanitaria, económica y laboral en la que actualmente nos encontramos.
  10. Sectores vulnerables. Como parte de los efectos de la pandemia, el mundo entero ha visto serias afectaciones sobre las mujeres, los jóvenes, las personas con capacidades diferentes y los sectores más vulnerables de la población, a los cuales la subcontratación ha dado prueba de atender mediante esquemas flexibles y capacitaciones que les permiten obtener un empleo formal. Estigmatizar a la tercerización generará un efecto negativo sobre dichos grupos sistémicamente precarizados y violentados.

Por todo lo anterior, para fortalecer el empleo formal y proteger a los trabajadores, ahora más que nunca es necesario generar estudios objetivos y verificables que permitan comprender los complejos procesos económicos y laborales. Sólo así será posible diseñar soluciones adecuadas que coadyuven al desarrollo económico y social.

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