¿Sabías que… la informalidad laboral disminuyó en los sectores económicos de alta subcontratación?

Por Karen Dávalos

La cifra actual de informalidad laboral en México está más cerca de la cifra de los países de la costa atlántica de África que la de los países de Sudamérica”, así lo expresó Alejandro Salafranca, titular de la Unidad de Trabajo Digno de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) durante el seminario Subcontratación en México. Balance y alternativas de regulación realizado en el Colegio de México.

De hecho, según datos integrados del INEGI la informalidad mexicana alcanzó su mayor nivel histórico durante el tercer trimestre de este año, abarcando a 31.19 millones de personas. Además, en referencia a lo que señaló Salafranca y de acuerdo con datos de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), en México la proporción de empleo informal (65.9%) se encuentra más próxima a la existente en países africanos como Namibia (55.8%) y Zambia (70.5%), que a la existente en países latinoamericanos como Chile (29.3%) o Uruguay (24%).

Tal magnitud del problema que presenta la economía mexicana es extremadamente preocupante en términos laborales, fiscales y de seguridad social porque se ha convertido en un riesgo sistémico para toda la economía, impidiendo así el desarrollo económico del país. Pero, ¿qué es la informalidad?, esa es la pregunta central. 

Desde la perspectiva laboral, se considera el empleo informal como todo trabajo que produce bienes y servicios para un mercado sin contar con el amparo de un marco legal o institucional, sin importar que las unidades económicas que utilizan sus servicios sean empresas formales o negocios no registrados con la autoridad hacendaria. Al respecto, tenemos un mercado laboral dividido en dos sectores donde aproximadamente el 43% es formal y el 57% es informal.

Cabe mencionar que, de acuerdo con el seminario en El Colegio de México, en el caso mexicano se puede identificar una especie de informalidad relacionada con la seguridad social, es decir, aquella en la que el acceso a los servicios de salud vinculado al trabajo, así como la posibilidad de tener una cuenta de ahorro para el retiro –con el fin de obtener una jubilación en el futuro– tienen un carácter voluntario.

Por otro lado, gran parte del sector informal está conformado por capas medias de profesionistas que trabajan de forma independiente (por ejemplo: dentistas, abogados, médicos, contadores, etcétera) que son formales en el ámbito hacendario porque pagan impuestos (IVA e ISR) pero informales en seguridad social porque no están obligados a cotizar en el IMSS (debido al régimen voluntario del instituto).

Indiscutiblemente, se debe poner atención en aminorar la informalidad laboral en nuestro país. Las razones son variadas y múltiples: las personas ocupadas bajo esa condición carecen de derechos en el trabajo, de protección social y de condiciones de trabajo dignas. En efecto, al no contribuir responsablemente con sus obligaciones fiscales (pago de impuestos), el Estado mexicano pierde su capacidad de recaudar ingresos y, en consecuencia, se limitan los programas sociales y de infraestructura necesarios para impulsar el crecimiento y el desarrollo económico. Es en este punto donde la subcontratación juega un papel relevante para subsanar parte del problema, como se examinará a continuación.

Subcontratación inmersa en la economía mexicana

Los estudios sobre subcontratación presentados en el seminario de El Colegio de México arrojaron una serie de resultados de gran impacto. El primer punto a destacar es que la subcontratación ha crecido de forma acelerada en las últimas décadas, pues en 2004 representó el 8.6% de los puestos de trabajo y en 2014 aumentó hasta el 16.6%, es decir, casi se duplicó (INEGI, 2016). 

Además, este régimen de contratación no solo ha crecido, también se ha consolidado en todos los sectores económicos, desde la agricultura, la manufactura, el comercio y los servicios. A nivel de subsectores, los que muestran niveles más altos de subcontratación son el de servicios financieros y de seguros, así como el de corporativos; en cambio, los que presentan bajos niveles de subcontratación son los subsectores de generación, transmisión y distribución de energía eléctrica y suministro de agua y de gas.

Empleo y condiciones de trabajo

Un rasgo fundamental de la subcontratación responsable es que contribuye a combatir el desempleo y la informalidad laboral, sobre todo la falta de seguridad social y la precarización de las condiciones de trabajo.

Respecto a la generación de empleo, en el seminario se puntualizó que ha aumentado paulatinamente el porcentaje de trabajadores inmersos en los subsectores que recurren intensivamente a la subcontratación, pues simplemente en 2014 representaron el 5.4% de la población ocupada. No hay que olvidar que cualquier forma de subcontratación facilita la incorporación de las personas más vulnerables al mercado de trabajo, como lo son mujeres, madres solteras y jóvenes.

Hay que recalcar que en los subsectores de alta subcontratación la proporción de trabajadores que realizan su trabajo de manera informal se redujo significativamente de 2004 a 2014, pasando de representar alrededor de una tercera parte a casi una quinta parte de la población ocupada en esos subsectores (del 32.6% al 21.8% aproximadamente). En cambio, la informalidad ha crecido paulatinamente en los subsectores de baja subcontratación (del 46% al 48.6%). 

Informalidad en los subsectores de alta y baja subcontratación

(% de la población ocupada en los subsectores)

Fuente: Elaboración propia con información del COLMEX.

No solo mejoran los índices de formalidad con la subcontratación, sino también mejoran las condiciones de la seguridad social, especialmente el acceso a los servicios de salud y el tener una cuenta en el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR). 

Precisamente una conclusión importante del seminario es que, en los subsectores de baja subcontratación parece presentarse una tendencia en la que el porcentaje de los trabajadores que cuentan con seguridad social fluctúa entre una casi nula seguridad social y una total cobertura de la misma. Ocurre lo contrario en los subsectores de alta subcontratación, pues allí el porcentaje de los trabajadores que cuentan con una elevada cobertura de la seguridad social es superior al 50% (particularmente el subsector de corporativos es cercano al 100% y los servicios mineros y las instituciones de intermediación crediticia están cercanos al 90%), a pesar de que las contribuciones a la seguridad social han caído a nivel nacional. 

Combate a la informalidad laboral

En conclusión, debido a que la informalidad laboral es un problema enorme que aqueja a toda la estructura económica del país desde hace muchos años, es necesario que los esfuerzos gubernamentales se enfoquen en combatirla mediante estrategias alternativas como lo es la subcontratación. 

Es un hecho palpable que este esquema de trabajo se ha extendido e intensificado en diversos sectores de la economía y es fundamental para reducir la informalidad y mejorar las condiciones de trabajo en cuanto a la cobertura de la seguridad social y la creación de trabajos dignos y productivos que requieren las empresas para impulsar el crecimiento económico. Con ello, mejora el nivel de bienestar de los trabajadores y sus familias.

Una alternativa más es la que señalan otros autores como Santiago Levy, quien propone que la informalidad debe ser atacada con una transformación de la seguridad social para ampliar la protección social. De este modo, una seguridad social universal implica que todos los trabajadores deben acceder a ella independientemente de la forma de empleo que ejerzan, más allá de hacer distinciones entre lo formal e informal. Y más aún cuando el trabajo no es algo estático, sino algo que se vuelve dinámico por la interacción constante entre los trabajadores y las fuentes de empleo.

*Karen Dávalos es economista de la UNAM y analista económica del equipo de TallentiaMX karen.davalos@tallentiamx.com

Fuente:

– Bensusán, G. y Sánchez, L. (2019). Estudio sobre la subcontratación, tercerización y outsourcing en México (Versión preliminar octubre de 2019). Ciudad de México: COLMEX, pp. 6-68.

– INEGI. (2016). Censos Económicos 2014. Personal ocupado subcontratado en las unidades económicas. Outsourcing. Recuperado de:  https://www.inegi.org.mx/app/biblioteca/ficha.html?upc=702825083458

– ILOSTAT. (2019). Estadísticas sobre la economía informal. Organización Internacional del Trabajo (OIT). Recuperado de: https://ilostat.ilo.org/es/topics/informality/

– El Colegio de México A.C. (2019, noviembre 11). Estudio sobre la subcontratación, tercerización y outsourcing en México (Archivo de video). Recuperado de:
https://www.youtube.com/watch?v=gDCoBVOvrNI&feature=youtu.be

– Levy, S. (2019, octubre 1). Propuesta para transformar la seguridad social en México. Nexos. Recuperado de: https://www.nexos.com.mx/?p=44777

– Sarabia, E. (2019, noviembre 15). Impone récord empleo informal. Reforma. Recuperado de: https://www.reforma.com/impone-record-empleo-informal/gr/ar1814369?md5=2b541c5fdf30f776690567c6fd52a6b4&ta=0dfdbac11765226904c16cb9ad1b2efe&lcmd5=385beb18e28f98c80d4f9c593fcc0828

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