Lectura recomendada No. 2

El Futuro del Trabajo en América Latina y el Caribe ¿Una gran oportunidad para la región?

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Te recomendamos leerlo porque ofrece un pronóstico del impacto que tendrán las tecnologías de la cuarta revolución industrial y el envejecimiento de la población en el mercado laboral de América Latina. Además, muestra los efectos que han tenido los avances tecnológicos en los mercados laborales de Brasil, Chile y México, en las tres últimas décadas. Es un documento interactivo con audios y video.

Un dato: La automatización, a través de robots, es más intensa en aquellos países donde el envejecimiento es más pronunciado.

Síntesis.

La nota “El Futuro del Trabajo en América Latina y el Caribe” establece que el análisis actual de este tema cobra relevancia, dado que la región de América Latina y el Caribe (AL) se encuentra en un momento bisagra: las decisiones tomadas hoy pueden cambiar el destino de los países, de sus trabajadores y sector productivo. Este futuro estará marcado por dos grandes tendencias: el tsunami tecnológico y el envejecimiento poblacional.

¿Qué está pasando?

La nota revisa las tendencias mencionadas y su impacto potencial en los mercados laborales de América Latina y el Caribe (AL). Se observa que las tecnologías de la cuarta revolución industrial aún no muestran el impacto deseados en términos de una mayor productividad; sin embargo, la evidencia revela que la adopción de estas tecnologías se está acelerando, de ahí la denominación de tsunami tecnológico. En el pasado la adopción de los avances podía tardar una o varias generaciones, pero hoy en día ocurre en pocos años.

Además, como se mencionaba, en América Latina y el Caribe (AL) existen barreras que hacen difícil absorber tan rápido este tsunami tecnológico. A diferencia de los países desarrollados, la región no cuenta con las capacidades, habilidades e infraestructura para adaptarse a la revolución tecnológica.

Por lo que hace al envejecimiento, que ocurre de manera gradual, se observa que en AL está avanzando más rápido de lo normal que en otras regiones: El bono poblacional en la región (mayor número de personas en edad de trabajar en relación con aquellas que son dependientes) está disminuyendo. El duplicar el porcentaje de adultos mayores se producirá en Nicaragua en 20 años o en México en 22, cuanto esto en países europeos tardó entre 50 y 75 años.

Impacto de la tecnología.

Para entender los impactos que tendrá la tecnología en el mercado laboral, la nota nos recuerda que existen dos tipos de tecnologías. Tecnologías de automatización, aquellas que permiten automatizar tareas realizadas por seres humanos. Tecnologías de intermediación, aquellas que aumentan la capacidad de conectar la oferta con la demanda, donde se hallan las plataformas de transporte compartido, las de trabajo digital o las de alquiler de bienes.

Estas últimas tienen el efecto de aumentar la cantidad de trabajo y el capital efectivo de la economía. No obstante, por una parte, eliminan las barreras de acceso al trabajo, pero por otra, supone el fin de las protecciones y seguridades de un contrato asalariado.

¿Destruirá la automatización nuestros trabajos?

Una cosa es el potencial de automatización desde el punto de vista tecnológico y otra es si realmente tiene sentido para los empresarios. Se observa que, dado el bajo costo de la mano de obra en la región, puede no resultar viable la adquisición de robots para reemplazar a trabajadores.

Además, el riesgo de desaparición de fuentes de trabajo varía en cada país. En Guatemala, el porcentaje de trabajadores en riesgo es del 75% y en tanto que en Uruguay es del 63%. Lo cierto es que todavía se conoce muy poco del impacto real de la tecnología sobre el empleo. No hay todavía evidencia empírica del impacto.

¿Cuál será el impacto del envejecimiento?

Dice la nota que una sociedad más envejecida crece menos. El envejecimiento estimula la adopción de tecnología. Un estudio encontró que la automatización, a través de robots, es más intensa en aquellos países donde el envejecimiento es más pronunciado. Por otro lado, el envejecimiento de la población alterará los mercados de trabajo, al provocar cambios en la demanda de bienes y servicios, por ejemplo, en el aumento de los servicios de cuidado de la salud.

¿Qué hay de nuevo?

La nota hace una revisión del efecto de los avances tecnológicos en las tres últimas décadas, en el mercado de trabajo de las tres grandes economías de la región: Brasil, Chile y México. Se observa que los tres países han transitado a economías de servicios, además que el porcentaje de trabajadores ocupados en los tres países se incrementó entre 2 y 9%. El aumento en el empleo total estuvo acompañado de un incremento en el porcentaje de trabajos que tienen una relación asalariada. Sin embargo, lo anterior no llevó al incremento en los empleos formales. En este periodo, en México disminuyeron los empleos formales, pasando del 35-40% al 30-35%.

¿Cómo enfrentar los desafíos?

La nota concluye que los Estados deberán dejar atrás el rol que tradicionalmente se le ha concedido en el ámbito del trabajo y adoptar uno nuevo. Las empresas, aparte de hacer las inversiones en tecnología, deberán buscar y contratar personal que sea capaz de catalizar las innovaciones en mejores productos y procesos. En tanto que los individuos deberán adaptarse, aprender a aprender y actualizar continuamente sus conocimientos.

Fuente: BID

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